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Colapso inmobiliario. La película, que está de estreno en Mendoza, recrea la crisis hipotecaria que generó un caos financiero en el mundo.

Una comedia con sabor amargo

La gran apuesta propone una mirada singular sobre el colapso de la burbuja inmobiliaria que llevó a Estados Unidos al borde de la recesión en 2008 con las llamadas hipotecas subprime, y que con el tiempo tuvo implicancias en casi todo el mundo.

La película, que es uno de los de esta semana en Mendoza además de Camino a La Paz, está nominada a cuatro Globos de Oro en las categorías mejor comedia, guión y actor para Christian Bale y Steve Carell. "Realmente tratamos de hacer una película que fuera enérgica y entretenida, que pudiera acercar a la gente a este problema con un poco de emoción en lugar de ser un tema árido", dijo el director y co guionista Adam McKay.

Es que aquella crisis no fue ninguna comedia, sino un flagelo que como un dominó se esparció por distintas partes del mundo. "La crisis financiera fue más un problema de un sistema que de individuos", opinó McKay, y su filme basado en el libro The Big Shot, del periodista Michael Lewis, de hecho es la historia de las personas que verdaderamente predijeron aquel colapso de 2008.

No es fácil encontrar humor en aquel escándalo financiero que afectó gravemente la economía de Estados Unidos hace ocho años, pero La gran apuesta utiliza la comedia como una lente para examinar las complejidades y los fracasos de Wall Street.

La película, protagonizada por Christian Bale, Brad Pitt, Steve Carelly Ryan Gosling, propone una mirada sobre la debacle de valores respaldados por hipotecas que se caracterizan por tener un nivel de riesgo de impago superior a la media del resto de créditos y sobre todo indaga en el comportamiento de quienes apostaron en contra de la económica estadounidense.

McKay tiene experiencia en la comedia. Es el cineasta detrás de varias de las películas más exitosas protagonizadas por Will Ferrell como Anchorman y Locos por los votos. También se unieron para Al diablo con las noticias, Locos por la velocidad y Policías de repuesto y juntos fundaron el sitio web de comedia Funny or Die a través de su compañía de producción Gary Sánchez Products.

Pero McKay dijo que tenía amigos y colegas de Wall Street y por lo tanto sabía que no debía bromear sobre su gente. Por esa razón decidió tomar un camino más arriesgado. Así, adaptó el libro más vendido del periodista financiero Michael Lewis The Big Short (el título original del filme)llevando al público en un viaje absurdo al poco comprendido mundo de las altas finanzas que llevó a una situación de precariedad económica a casi 9 millones de estadounidenses que perdieron sus puestos de trabajo.

Tipos de inversores

La película sigue la vida real de los "cortos" (shorts), los inversores que apuestan contra el aumento de los precios de acciones y bonos, en el filme interpretados por Bale, Pitt, Carell y Ryan Gosling.

Los "cortos", que son menospreciados por los "largos" que animan siempre a los mercados a subir a crecientes alturas financieras, vieron correctamente que el boom inmobiliario de la década de 2000 fue impulsado en gran medida por los prestamistas agresivos que impulsaron a la gente a pedir prestado más dinero del que podían pagar a través de hipotecas con amplias facilidades y a precios muy bajos.

Aquellas deudas fueron derivadas a valores vendidos a inversionistas desprevenidos. Cuando los "cortos", como el doctor Michael Burry (Bale) descubrieron los títulos defectuosos, apostaron en contra de ellos, pero se enfrentaron a que lo harían con miles de millones de dólares provenientes de personas que iban a perder los ahorros de su vida en el cercano colapso financiero.

Una "comedia traumática"

En declaraciones a la revista Variety McKay explicó que este nuevo trabajo no significó necesariamente dar un salto de la farsa absurda como la que lo unía a Ferrell a una comedia de tipo aleccionador sobre unos hechos increíbles pero ciertos.

El realizador dijo que su objetivo fue "revolver la olla y ver qué salía de aquello", y señaló además que es reticente a encasillar como comedia a la película.

"Creo que es una tragedia, aunque algunos lo han llamado una comedia y otros 'trauma-dy' (por comedia traumática). Al igual que con todas las tragedias, los personajes principales no saben que están en una tragedia hasta la primera mitad de la historia. Son personajes fascinantes y para mí, cuando me toca ser espectador, siempre me encanta que me lleven a un mundo que no conozco".

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