La muerte sí tiene nombre. Una grave enfermedad (la esquizofrenia) también lo tiene. Pero ¿la muerte de un hijo enfermo es posible ser nombrada, mencionada?

Un hondo duelo personal convertido en palabras

Por UNO

Fernando G. [email protected]

La muerte sí tiene nombre. Una grave enfermedad (la esquizofrenia) también lo tiene. Pero ¿la muerte de un hijo enfermo es posible ser nombrada, mencionada? ¿O más bien está destinada al caldo ardiente y purulento del silencio?

Ese es el terreno que pisa (con estoicismo, con elegancia, a veces con frialdad) la poeta y novelista colombiana Piedad Bonnett. En Lo que no tiene nombre se propone contar los últimos días en la vida de su hijo, Daniel. El libro comienza en el momento en que Piedad llega al departamento en Nueva York, en el edificio desde donde su hijo se arrojó al vacío para acabar con su cuerpo en el pavimento.

Lejos de caer en un sentimentalismo meloso o de acudir a ungüentos religiosos, la autora de El hilo de los días va y viene en la cronología para narrar distintos momentos de la vida de su hijo, del descubrimiento de la enfermedad, para describir a Daniel y su notable talento para el dibujo, para contar los instantes en que todo se derrumbaba para siempre.

Piedad Bonnett parte de un punto de vista ateo (quizás agnóstico) y por ello, ni busca ni ofrece con su escrito una guía para padres de hijos muertos. Y entonces, ¿cuál es la razón de este libro? Pues, es una más válida, quizás. La autora colombiana tiene en la palabra su contacto racional y sentimental con el mundo y, por eso, tal vez, este texto desencantado, de tono menor, casi periodístico, resulta ser su propio “exorcismo” (en sentido figurado, claro).

Al repasar con palabras ese indescriptible drama que se cierne sobre su familia y que acaba con la vida de su hijo, Piedad Bonnett no hace otra cosa que su propio duelo. Un duelo sin cirios, sin biblias y sin trasvidas imaginarias. Un duelo quizá innombrable, al que estas páginas sólo pueden servir de sordina para un dolor que no merece nombrarse.

Lo que no tiene nombreAutora Piedad Bonnett

Género autobiográfico Editorial Alfaguara

Páginas 136