Liam Neeson vuelve a jugar su papel de antihéroe rudo en la cinta, que se estrenó este jueves en las salas de Mendoza.

Un héroe como nosotros

Por UNO

Luego de Halloween, ningún actor camina entre las tumbas mejor que Liam Neeson, aunque la película que estrenó ayer tenga poco que ver con el género de terror. El actor estrena su quinta cinta este año, un filme adaptado de la famosa serie de novelas de misterio del escritor Lawrence Block.

En Caminando entre las tumbas, Neeson interpreta a Matt Scudder, un ex policía convertido en investigador privado que es contratado por un traficante de heroína para encontrar a los hombres que asesinaron a su esposa.

El actor explica su fascinación por los héroes solitarios al estilo Robert Mitchum o Charles Bronson.

“Siempre me ha atraído este tipo de héroe cinematográfico. Robert Mitchum me viene a la mente, luego Steve McQueen y hasta cierto punto Charles Bronson. Son hombres-oso, con un pie dentro de la ley y otro en el campamento de los villanos. Me alegra que la gente piense que son reales porque eso fue lo que traté de conseguir. No intento crear superhéroes, sino hombres nobles, dañados que se acaban convirtiendo en íconos”, dice.

Para Neeson, “fue sensacional tener la oportunidad de interpretar a Scudder, porque es un hombre que no sabe cómo relacionarse con nadie y está siempre torturado. Es un alcohólico recuperado, un  hombre de los que se despiertan por la mañana y necesitan una razón para levantarse y no beber. La suya es una batalla diaria, una pelea a la que ha de enfrentarse cada día. Él no se siente un héroe, es uno de nosotros”.

Reconvertido en héroe de acción tras el éxito de la serie Venganza, el propio actor no se explica este cambio en su carrera. “Creo que el destino tiene algo que ver. A veces el mundo camina de la forma que quieres y otras veces no. Cuando me ofrecieron Venganza pensé que era un filme pequeño, sin importancia. Decidí hacerlo por pasar tres meses en París disfrutando la ciudad y fíjate lo que significó en mi carrera. Hasta entonces no había tenido la oportunidad de pelear en pantalla y a mí me encanta ese estilo de cine. Te juro que estaba convencido de que iba directa a video y de pronto Fox la tomó, hizo un trabajo de marketing y publicidad sensacional y todo el mundo empezó a verme bajo otro prisma”.

En esta ocasión su personaje es un tanto distinto, si bien se mueve dentro de los parámetros del cine de acción. El propio Neeson explica su papel. “Es un tipo con muchos problemas y un compás moral muy fuerte. Durante la preparación estuve en varias reuniones de alcohólicos anónimos en Nueva York y me quedé sorprendido de la extraordinaria organización. En cada habitación había grupos de diez hombres, de cuatro mujeres contándose historias de su vida, de sus gustos por la bebida y cada historia era un pequeño triunfo diario. Muchas veces pasamos al lado de estas personas y no los vemos. Eso fue lo que más me sorprendió y Scudder hace eso cada día”.

Pero lo que más le atrajo del filme fueron otras cuestiones. “Me recuerda a las películas de Sidney Lumet. Espero que le guste al gran publico, porque en el cine de hoy sólo se estrenan filmes para los jóvenes entre 14 y 24 años. Hay una enorme audiencia entre 30 y 80 a la que este tipo de película puede interesar”.

La cinta ha sido dirigida por Scott Frank, un más que correcto guionista autor de los libretos de películas tan dispares como Morir todavía (1991, Kenneth Branagh), Prisioneros del cielo (1996, Phil Joanou) y Minority report (2002, Steven Spielberg). Se trata de su segundo largometraje como director tras The Lookout (2007). 

Fuente: Efe.

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Papel complejo. Neeson siente que aunque su personaje se relacione con otros compuestos por grandes actores, tiene un halo de antihéroe que lo hace más creíble.
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Cambio de rumbo. Tras consagrarse como actor dramático, Neeson triunfa ahora como héroe de acción.
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