Espectaculos Sábado, 27 de octubre de 2018

Troncoso y su obra De cómo moría y resucitaba Lázaro el Lazarillo

A las 22. El unipersonal, escrito y dirigido por Arístides Vargas, se presentará esta noche en la Nave Universitaria

Tras haber sido elegida por el Instituto Nacional de Teatro para presentarse en el interior de todo el país, de haber participado en prestigiosos Festivales Internacionales de teatro como el Festival de las artes escénicas de Guayaquil y el Festival internacional de Manta (Ecuador) y, como si fuera poco, de haber tenido una exitosa temporada en la provincia, vuelve a las salas mendocinas el unipersonal De cómo moría y resucitaba el lazarillo.

Basado en la novela anónima y picaresca El lazarillo de Tormes, con la interpretación del talentosísimo Guillermo Troncoso y bajo la dirección de Arístides Vargas se despide la historia del nuevo lazarillo ambientada en el latinoamericano pueblo de Matamandingas esta noche, a las 22, en la Nave Universitaria.

En De como moría y resucitaba Lázaro el lazarillo veremos a este picaresco personaje que a través de sus vivencias invita a reflexionar sobre la miseria y la pobreza. Es un divertido y emocionante espectáculo que presenta con humor y perspicacia todas las estrategias vitales que los seres humanos debemos crear o imaginarnos para seguir dando sentido a una existencia precaria, rodeada de limitaciones y de contrastes abismales entre ricos y pobres.

"Se trata de una comedia muy dulce, muy pícara y muy actual que nos hace reflexionar, que hace que nos miremos a nosotros pero con humor", adelanta Guillermo sobre la obra.

"Es muy loco de que a pesar de que fue escrita en 1500 hoy es completamente igual, podría decirse que muchas veces el teatro se adelanta a lo que va a pasar. En este caso hay un personaje, un mendigo ciego, que se encuentra con el lazarillo y le enseña como mendigar. La escritura de Aristides, con su poética y su humor hacen que sea muy contemporánea, que tenga todos los aspectos de la actualidad.

Es decir, es un lázaro que tranquilamente podría encontrarse ahora. Lo que tiene de divertido es ver cómo este personaje busca sobrevivir a través de las enseñanzas de los otros. Así la obra va construyendo una mirada muy profunda de la pobreza, pero a través de la comedia, de personajes entretenidos, pícaros", agregó Troncoso.

La obra es un unipersonal por lo que el actor además es el encargado de darle vida a todos los personajes que aparecen en la misma: el lazarillo, su madre, mendigos y hasta un títere; todos brillarán en el escenario a través del actor.

"El espectáculo comienza con este personaje ya grande que entra a la sala y le explica a la gente que entró porque afuera había un cartel que decía "esta noche es de lazarillos" y el piensa ¡Qué bueno que le cuenten a uno sus historias! Como el público no habla y nadie dice nada entonces dice bueno yo mismo les voy a contar mis historias. Así empieza el relato con diferentes adaptaciones, por supuesto. Es un gran desafío poder interpretarla porque cuando uno tiene compañeros se apoya mutuamente, en cambio aquí eso no pasa. Todo el tiempo me están mirando y observando y uno solo tiene que ir creando la atmósfera, cambiando los personajes, expresando sus personalidades por eso el formato me obliga a estar muy atento. No sólo hago al lázaro sino a todos los que intervienen en la obra, como su madre e incluso interpreto a un títere. Está buenísimo porque esto también invita a la gente a jugar, a creer en estos personajes que van naciendo y surgiendo allí mismo en el escenario", explica.

Además, como broche de oro del 2018, De cómo moría y resucitaba el lazarillo cerrará el año participando del Festival Internacional de teatro de Chiloé (Chile) el próximo mes.

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