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Por UNO

Iván Noble, que acaba de editar el muy recomendable disco Pistolas al amanecer, se presenta hoy a las 18 en la explanada de la Municipalidad de Guaymallén, en un espectáculo gratuito que celebra el Día de la Mujer. Antes de ello consideró que las bandas más populares de los ’90 como los Caballeros de la Quema, “alimentamos un monstruo”.

Noble lideró los Caballeros de la Quema, que en los ’90 junto con La Renga y Los Piojos abrieron el grifo a lo que luego se denominó “rock barrial” o “chabón”. Luego de la disolución de los Caballeros, Noble se alejó de las tradicionales pasos rockeros y buscó un sonido propio como cantautor, pero también tomó distancia de vicios y clichés de rocker. La toma de distancia no sólo fue musical –aunque se mantuvo dentro de un formato rockero–, sino también intelectual. Noble adoptó una vida más hogareña y desalentó la cultura de las bengalas y los fans subidos al escenario.

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En su último disco, Noble encontró finalmente el lugar musical que le queda cómodo, el de la canción americana, ese estilo que mezcla rock, blues, country, folk al estilo de Tom Petty, Ryan Adams, Neil Young y Bob Dylan, y en este nuevo disco lo plasma de manera encantadora.

–¿Sentís que Caballeros de la Quema fue generador del rock barrial y de toda esa movida que terminó en la tragedia de Cromagnon?–El rock de los ’90 alimentó un monstruo: se sacralizó a la monada, al aguante, a los trapos, al ‘yo estoy arriba y vos abajo, pero si querés subí y cantá. Para las bandas de los ’90 era más importante quedarte a tomar una cerveza en Cemento con la gente que afinar un instrumento. Esa práctica fue errónea, la gente paga la entrada para ver al artista.

–¿Y con relación a la tragedia de Cromagnon?-Cromagnon sin un Estado corrupto no hubiese ocurrido, pero nosotros también tuvimos que ver y en términos artísticos pese a la popularidad que alcanzamos fue una etapa de involución. Yo no quiero tener una mirada desagradecida del rock de los ’90, pero los que cimentamos nuestras carreras ahí deberíamos ser autocríticos en términos artísticos y de responsabilidad civil.