El concierto que esta semana dio Katy Perry en Taipei, la capital taiwanesa, generó inesperadas tensiones a ambos lados del Estrecho de Formosa, a raíz de que la estrella estadounidense, quizá involuntariamente, brindara sobre el escenario un gesto de apoyo al independentismo taiwanés.Perry, quien estos días actúa en China y Taiwán como parte de su gira planetaria "The Prismatic World", ha dado mucho que hablar en ambos lugares a raíz de que en su concierto en Taipei decidiera cantar uno de sus éxitos luciendo una bandera de la isla a modo de capa.
El régimen comunista chino no reconoce a Taiwán como país, y por tanto no reconoce esa enseña nacional, que de hecho fue la que representaba también a China antes de la guerra civil que terminó con la escisión entre ambos territorios (1945-49).La artista cantaba en el momento de lucir la bandera -que le había regalado alguien del público- la canción "Unconditionally" ("Incondicionalmente"), en la que declara su amor sin fisuras a algo o alguien, que para muchos fans taiwaneses bien pudo ser esa vez la isla de Taiwán.
Para colmo, la artista combinó la bandera con un vestido adornado con girasoles, otro símbolo, desde el año pasado, de la rebeldía taiwanesa ante China. Con esa flor como emblema, cientos de estudiantes ocuparon en marzo y abril de 2014 durante 23 días el Parlamento taiwanés en protesta por los acuerdos de integración comercial entre China y la isla, en el llamado "Movimiento de los Girasoles".


