Tony Levin, uno de los mejores bajistas del mundo, vuelve a Mendoza este viernes para presentarse junto con su trío, los Stick Men.

Sonidos progresivos de excelencia mundial

Por UNO

Por Selva Florencia Manzur - [email protected]

Quien es considerado el mejor bajista del mundo, Tony Levin, llega nuevamente a Mendoza para presentarse este viernes, en la Nave Cultural, en el marco del Ciclo de Homenaje al Rock de los ’70.

El músico, que es uno de los miembros de King Crimsom y además de ser bajista de Peter Gabriel compartió escenario con Dire Straits, Alice Cooper y Pink Floyd, regresa a estos pagos junto con su trío, Stick Men.

En diálogo con Escenario, el prodigio del Chapman Stick se refirió al show que dará aquí, a la gira que hará en unos meses con King Crimsom y a cómo fue tocar en uno de los últimos discos de John Lennon.

–Ha venido en varias oportunidades, ¿qué recuerda de sus anteriores visitas a Mendoza y de los shows que ofreció aquí?

–Tengo algunos problemas recordando en detalle cualquier show, pero sí recuerdo cuánto nos gustó venir aquí, y cuán cálida la gente de Mendoza es al recibir nuestra música. Entendemos que la música progresiva no es la más fácil del mundo para comprender, pero nuestra esperanza es que, al igual que ocurre con la música clásica, aunque con un poco más de atención y esfuerzo, el oyente obtenga una recompensa más rica y compleja.

–Leí que ha estado estudiando español, ¿cómo va eso?

(Risas) –Bueno, me voy a enterar de cómo va en un par de horas, cuando hagamos el primer show del tour, en San José, Costa Rica. No creo que esté hablando mucho mejor que antes, pero como le he puesto esfuerzo, espero que a medida que vaya transcurriendo la gira, mejore mi vocabulario. Veremos... Para cuando lleguemos a Mendoza, sé que no estaré hablando perfectamente, pero ¡quizás pueda hacer el show sin irme al italiano!

–El año pasado, los Stick Men lanzaron su primer álbum en vivo, Power Play. ¿Podemos esperar que el show que hagan aquí sea similar a ese disco?

–Estamos agregando música al concierto siempre, y a veces hasta revisitando nuestras piezas más viejas para hacerlas mejor. Además, lanzamos un disco con improvisaciones de nuestras versiones en vivo, que se llama Unleashed. De manera que haremos algo de lo viejo, pero también algo de lo que no hemos hecho nunca en Argentina.

–¿Cómo explica la fascinación que ciertas audiencias tienen por el Chapman Stick? ¿Es el sonido? ¿Es porque es exótico?

–Es ciertamente un instrumento interesante. Me vi atraído a él por el sonido, levemente diferente al que producen cualquiera de mis bajos, pero luego encontré que la inusual forma de entonación y de tocarlo me permitía escribir música que es diferente a la que había podido hacer con el bajo.

–¿Por qué cree que se convirtió en un instrumento de culto pero nunca se popularizó?

–Realmente no sé eso.

–El show que ofrecerá es parte de un ciclo de bandas que homenajean a las mejores agrupaciones de los ’70, ¿cómo explica que haya tanta fascinación del público por escuchar sus canciones favoritas aun cuando no están siendo tocadas por sus ídolos?

–Esa es una muy buena pregunta, pero el hecho es que no sé por qué se ha vuelto tan común este fenómeno. Uno podría pensar en que nosotros, los músicos, entenderíamos mejor a las audiencias, pero algunos de nosotros estamos muy enfocados en hacer música lo mejor que podemos y no siempre saliendo a ver qué es lo que está pasando en la industria.

–Siempre está involucrado en diversos proyectos al mismo tiempo, ¿puede contarnos cuáles son algunos de ellos?

–Después de mucho tiempo de querer hacerlo, formé finalmente una banda con mi hermano, Pete, que es un pianista de jazz. Hicimos un disco, llamado Levin Brothers, en el que hicimos jazz como el que crecimos escuchando, que se llama cool jazz (con canciones cortas y solos cortos). El año pasado estuve de gira con The Crimson ProjeKct, que es básicamente los Stick Man más el trío de Adrian Belew. Fuimos a muchos países y fue muy divertido. Pero como ahora King Crimson está activo desde setiembre, opté por dejar de lado ese proyecto para evitar confusiones para los fans sobre quiénes son los que tocan. En la primavera hicimos una gira con Crimson y estuvo genial. Ensayaremos este invierno y saldremos de gira de nuevo en la primavera. El año pasado además estuve de gira con Peter Gabriel, haciendo el disco SO y fue genial.

–¿Y con los Stick Men?

–Bueno, además del disco en vivo que editamos, hemos empezado a escribir uno nuevo, tanto lo vocal como lo lírico, que no estará terminado hasta dentro de un año. Trataré de hacer una versión en español, pero es difícil decir, a esta altura, si eso será posible.

–King Crimson saldrá de gira nuevamente en agosto, ¿cree que vendrán a la Argentina en algún momento?

–Lamento mucho que Argentina no esté en el horizonte aún... ¡Espero que lleguemos en algún punto! Por ahora estaremos en el Reino Unido y en partes de Europa durante la primavera, luego saldremos a otros lugares en noviembre. El año que viene, veremos...

–Usted fue una de las últimas personas en tocar con John Lennon, ¿cómo se dio esa colaboración y cómo recuerda esa experiencia?

–Fue un gran honor y fui realmente afortunado de poder ser parte de algo así. Atesoro ese recuerdo, la música, y tengo algunas fotos de él de aquellas sesiones. Las tengo en mi estudio para inspirarme.

–Robert Fripp creó una escuela basada en su método de afinación y ofrece talleres en todo el mundo. Incluso ha venido a Mendoza en varias oportunidades. Ha pensado en hacer algo similar con el Chapman Stick?

–Algunas personas son maestros naturales y duplican su valor como músicos, pero yo nunca me he inclinado hacia enseñar. Creo que es porque me considero a mí mismo un estudiante.

En concreto

Visita.  Tony Levin inicia en Mendoza el tramo argentino de su gira sudamericana, junto con su trío, Stick Men, que completan Pat Mastelotto (batería y percusión) y Markus Reuter (guitarra).

 Recital.  Aquí se presentará este viernes 22, a las 21.30, en la Nave Cultural (España y Maza, Parque Central, Ciudad). Las entradas se consiguen en boleterías de la sala y van de $220 a $300.

Las entradas pueden adquirirse con tarjeta Migo obteniendo el beneficio de 2 x 1.

Tributo.  El consagrado músico estadounidense regresa a la provincia en el marco del Ciclo de Homenaje al Rock de los ’70.