Una charla con el mendocino que está en boca de todos, desde la presidenta Cristina hasta de sus colegas.

Robertito Funes Ugarte: “Lo de la cámara oculta fue un desliz”

Por UNO

Selva Florencia [email protected]

Robertito Funes Ugarte, el carismático notero de C5N, pasó por Mendoza invitado por Chandon y Escenario dialogó con él sobre su reciente escándalo por una cámara oculta, su reencuentro con Pipo Pescador y adelantó que en unos días viaja a Miami para entrevistar a la actriz Cindy Crawford.

Charla con el mendocino que está en boca de todos, desde la presidenta Cristina hasta de sus colegas.

–Solés venir a Mendoza a hacer notas, pero también aprovechás para reencontrarte con tu gente...–Vengo menos de lo que parece, una o dos veces al año. Pero suele suceder que saco varias notas y parece que me hubiera quedado 15 días. Pero, sí, cuando vengo, además, lo disfruto, la paso bien, aprovecho a estar con mi familia, mis hermanos, mis sobrinos... Con mi madre, que la adoro. Me conecto más con Mendoza, uno nunca lo pierde a eso, pero a veces el ruido de la gran ciudad te lleva hacia otro sitio.

–¿Venir a Mendoza te ayuda a poner los pies sobre la tierra?–Yo siempre estoy en la luna (risas). Nunca pongo los pies en la tierra.

–Venís haciendo carrera desde hace años, pero en los últimos tres explotaste en la TV porteña y de pronto todos sabían quién eras. ¿Te costó adaptarte a la fama?–Lo gracioso es que, cuando era chico, todos aquí me decían Robertito. Ya me conocían como Robertito, el hijo de Roberto Funes y Patricia Ugarte. Hace 20 años que me fui de Mendoza, y ahora es más fácil pensar en que he acompañado este proceso, porque no he lidiado con él. No me molesta la fama y la paso bien. Pero tampoco me creo famoso ni nada de eso. Me sorprende que la gente me salude por la calle, pero está bien, la paso bien. Tengo hasta un imitador, Campi (risas).

–En 2013 estuviste en Roma para la elección del Papa Francisco y conociste a Anderson Cooper, ¿cómo fue entrevistar a un referente del periodismo mundial como él?–Estábamos a 40 centímentros de distancia, porque los corresponsales de cada medio teníamos los minutos de transmisión contados, y en un momento aparece este hombre y yo me quedé estupefacto. Charlamos un rato, salimos al aire y nos pudimos sacar una foto juntos. Es un buen hombre, educado y muy humilde, cosa que no abunda mucho.

–Eso es algo que él transmite...–Sí. El problema acá es de los que se la creen. Vos tenés que seguir tu camino, no olvidarte de tus raíces y ser agradecido con quienes te ayudaron en un principio. Por supuesto, poner un freno cuando estás sobrepasado de cosas y parar un poco.

–¿Cómo fue el encuentro con Pipo Pescador y qué aprendiste de lo que te pasó con la cámara oculta? –Lo de la cámara oculta fue un desliz. No me lo esperaba. Pero bueno, de esas cosas uno aprende muchísimo. Con Pipo (Pescador) el reencuentro fue genial, al igual que con el señor (Gerardo) Sofovich, quien tuvo muy buenas palabras hacia mí. Quedó todo en una anécdota.