El argentino Ricardo Darín y el español Javier Cámara fueron galardonados conjuntamente con la Concha de Plata al mejor actor por su tándem interpretativo en Truman, del catalán Cesc Gay, en la 63ª edición del festival de cine de San Sebastián, que concluyó ayer con la ceremonia de entrega de premios.
“Estoy agradecido de que el jurado haya decidido distinguirnos a los dos porque es difícil en este tipo de historias que cuentan una amistad entre dos personas separar a una de otra”, afirmó Darín. “Lo hemos pasado tan bien haciendo esta película, hemos reído tanto, hemos llorando tanto”, subrayó a su turno Cámara.
Aunque no se trata de la primera vez que el jurado concede este premio compartido a dos actores, no es frecuente. Lo mismo había ocurrido en 1973 cuando los galardones de actor y actriz fueron compartidos entre Glenda Jackson y Françoise Fabian y Nino Ventura y Giancarlo Giannini, o en 1991, cuando ganaron las cuatro protagonistas de Waiting, de Jackie McKimmie.
Truman es un drama sobre dos amigos, uno que se prepara para morir y otro que hace lo imposible por despedirle.
Elegantemente vestidos de esmoquin, los dos actores recogieron visiblemente emocionados la Concha de Plata que les acredita como mejores actores del Festival de 2015.
Los dos se mostraron muy felices por el premio, aunque Cámara se lo dedicó a “todas las personas que están superando una enfermedad y a quienes les cuidan”, y Darín hizo lo propio con su esposa Florencia, el director Cesc Gay y el elenco.
“Nos ha dolido mucho realmente esta película; Cesc nos ha ofrecido la oportunidad de crecer como actores, pero también como personas”, agregó el argentino.
La patota también tuvo premio
Argentina también estuvo presente en otra sección de la ceremonia, dado que La patota, de Santiago Mitre, obtuvo el premio Horizontes Latinos.
La cinta es una tragedia moderna que explora los límites del idealismo y se llevó también el gran premio de la Semana de la Crítica en el pasado festival de Cannes, en Francia.
El jurado ha reconocido este ‘remake’ de una película de los años 60 por ser fiel al principio de que “el arte ha de ser peligroso para quien lo hace y para quien lo completa”, y por “situar al espectador en un lugar incómodo”, según dijo el actor Rubén Ochandiano al anunciar el fallo.
La cinta de Mitre también se ha alzó en este certamen con otros dos premios menores, el de la Juventud y el premio Otra mirada de TVE.
Al subir al escenario, Mitre le dedicó el premio a la protagonista de la historia y su novia en la vida real, Dolores Fonzi, por ser “la actriz perfecta para La patota” y a su madre, quien trabaja en temas de violencia.
En tanto que la islandesa Sparrows, de Rúnar Rúnarsson, ganó la Concha de Oro y se alzó como la mejor cinta del encuentro internacional.
En este filme, una coproducción de Islandia, Dinamarca y Croacia, Rúnarsson habla de la dureza extrema de un país sin noche en verano y sin día en invierno.
Por último, el belga Joachim Lafosse resultó el mejor director por Los caballeros blancos.



