Espectaculos Sábado, 21 de abril de 2018

Requiem navega entre el misterio y el terror

Con sólo seis capítulos esta producción inglesa oscila entre la trama policial y lo fantástico, con dos suicidios y la desaparición de una niña que parecen no tener relación, pero que esconden verdades esenciales para la protagonista.

Requiem, la serie de la BBC, que a fines de marzo se estrenó en Netflix, consta de sólo 6 capítulos que dibujan una prometedora historia que no llega a buen puerto.

El inicio es por demás atrapante: un anciano en una vieja mansión, comienza a destruir todos los espejos de la casa. Luego, sube al techo y se lanza desde las alturas. A este suicidio le sigue otro en Londres: el de la madre de la exitosa violonchelista Matilda Gray (Lydia Wilson), que antes de un concierto se mata frente a su propia hija.

A partir de esto Matilda irá desentrañando una trama que se entrelaza con la historia de una niña, Carys, quien en 1993 desapareció misteriosamente en un pequeño pueblo de Gales.

La joven violonchelista irá entrelazando datos junto a su amigo pianista (Joel Fry), que la acompañará a ese pueblo galés para que su amiga logre responder todos los interrogantes que la muerte de su madre dejaron sin respuesta.

Lo interesante de la serie es que hasta el cuarto capítulo no sabemos si estamos frente a un misterio netamente policial o si se trata de algo misterioso, del mundo paranormal, lo que está moviendo los hilos de las vidas de Matilda, su amigo pianista y el resto de los habitantes de este pueblo que parecen tener muchos secretos escondidos durante décadas.

Otro de los aciertos de esta producción es la impecable fotografía, que introduce como escenario y presencia esencial a Gales y toda su inquietante belleza.

Navegando entre los misterios policiales y con el terror sugerido en muchas acciones y presencias que no pueden explicarse, Requiem es atrapante en esa ambigüedad de géneros, en esos misterios que impulsan a seguir viendo inmediatamente el capítulo siguiente, para entender y acompañar a Matilda en una travesía donde la propia identidad y la historia de ese pueblo se van entrelazando en sucesos trágicos, con una atmósfera amenazante siempre presente.

Quizá lo decepcionante es el final, tal vez demasiado pensado para continuar en otra temporada -algo que se está estudiando- porque si bien todas las preguntas tienen respuesta -sobre todo en los dos capítulos finales- lo que sucede con Matilda -tratando de no hacer spoilers-, queda en una zona gris que merecía más claridad.

Entretenida, atrapante y de buena factura, Requiem es una serie que con un buen guión mantiene el interés del espectador, pero decae en un final que merecía mucha más claridad y potencia.