Por Selva Florencia [email protected]
La película compitió en el último Festival de Cannes, donde fue ovacionada de pie por cerca de 10 minutos. Cuenta con la coproducción de El deseo, productora de Pedro Almodóvar.
Relatos Salvajes: el límite que atravesamos para perder el control
Desesperación, terror, carcajadas, impotencia, bronca y autoidentificación. Todas esas sensaciones son las que despierta Relatos salvajes cuando uno entra al cine y se sumerge en este universo de héroes anónimos.
La película tiene el formato de microrrelatos cuyo único denominador común es la violencia, la cólera y el descontrol. Desde un hombre al que le lleva el auto una grúa por un motivo totalmente injustificado hasta una novia que enloquece en medio de su fiesta de casamiento, todas las historias son de muy fácil identificación.
El gran acierto de esta producción, dirigida por Damián Szifron, es que ante cada historia absolutamente todo el que la vea se preguntará: ¿podría yo hacer lo mismo? La peor sensación llega, claro, cuando se está seguro de que podría actuar aún peor que los protagonistas.
La cinta cuenta con las actuaciones de Ricardo Darín, Oscar Martínez, Darío Grandinetti, Rita Cortese, Julieta Zylberberg, Leonardo Sbaraglia, Nancy Duplaá y Érica Rivas. Rivas es, sin duda, quien más se luce en una película cargada de memorables actuaciones.
Sobre su historia Rivas destacó: “Interpreto a una novia que se entera en su casamiento de algo un poco desagradable y entra en un estado de salvajismo. Es muy interesante la vuelta que propone el guión para mi personaje. Espero haber estado a la altura, y que se pueda entender bien esta manera de salir del salvajismo”.
Darín, por su parte, aseguró: “Confío en el alto nivel de realización que tiene la película y además en la temática de los diferentes cuentos, que son muy distintas entre sí pero tienen un común denominador: la violencia”.
Algo por destacar es que además de los protagonistas obvios del filme existe un personaje más en la forma de la música, creada enteramente por Gustavo Santaolalla. Cada escena se enriquece con los sonidos elegidos por el dos veces ganador de un Oscar. Su talento aporta, y mucho, a la composición de una película que además tiene una gran fotografía.
En cuanto a qué quiso representar con esta historia, el director le confesó a Escenario: “Es una pintura del capitalismo en Occidente más que de la modernidad o de la Argentina actual. De alguna manera, la película es atemporal. En Cannes, gente de diferentes países se rió y se tensionó, es decir que se pudo relacionar”.
Esta no es la primera incursión de Szifron en el séptimo arte, ya que antes dirigió películas como Tiempo de valientes y El fondo del mar.
Sin embargo, el trabajo que le dio un nombre en el mundo del espectáculo fue Los simuladores, y justamente en esta producción también queda plasmado ese dinamismo y diálogo feroz que tanto llamaba la atención de aquel unitario de televisión.
Un exitoso paso por CannesEn mayo pasado, Relatos salvajes fue una de las seis producciones argentinas proyectadas en el Festival Internacional de Cannes, en Francia.
Allí, la cinta cosechó risas y una ovación de pie que duró cerca de diez minutos. En ese encuentro, el éxito de un largometraje se mide en lo que duran los aplausos de parte de la audiencia, que está conformada por jurados y críticos de cine de todo el mundo.
Tal fue la repercusión que varios medios especializados de Hollywood se hicieron eco del filme.
Por ejemplo, la revista The Hollywood Reporter aseguró: “El elenco es sólido y la caligrafía de Szifron tiene gran estilo, con notables toques del diseño de producción e infrecuentes ángulos de cámara. Son muy acertados los lugares en que se desarrolla cada historia, de los más precarios a los más caros, todo envuelto en la música estilo western spaghetti, de Gustavo Santaolalla".
Hasta el temido crítico español Carlos Boyero, de El País de Madrid, le dio su visto bueno al decir: “El guionista y director Damián Szifron revela tanta imaginación como feroz gracia. También un conocimiento lleno de acidez sobre el comportamiento de la naturaleza humana en situaciones límites y en cómo lo que parece cotidiano se puede transformar en un volcán”.



