Espectaculos Miércoles, 21 de marzo de 2018

"¿Qué carajo hicieron con el rock argentino?"

El músico y productor Billy Bond, uno de los personajes iniciáticos del rock en la Argentina, recorrió parte de la historia del rock argentino

El músico y productor Billy Bond, uno de los personajes iniciáticos del rock en la Argentina, recorrió anoche con su estilo desprejuciado y coloquial la historia de este movimiento, en una charla pública en el porteño Teatro Monteviejo frente a un numeroso grupo de simpatizantes y viejos compañeros de ruta. En realidad, el encuentro, celebrado en un teatro-bar de la zona del Abasto porteño, fue la continuación "en vivo" de una serie de videos que el artista difundió en su canal de TouTube titulados "Tomando el té con Billy Bond", en los cuales se dedicó a desmitificar y contar desde adentro diversos hechos relativos a la historia del rock sin escapar, por ejemplo, a admitir el consumo de drogas como una práctica habitual. Es así que en la charla no tuvo empacho en asegurar que "Sandro jamás cantó en La Cueva", el mítico local en el en los años 60 varios músicos rockeros se juntaban para poder tocar, tratando de evitar detenciones policiales arbitrarias y buscando al mismo tiempo hacerse de algún dinero, ya que todos sufrían penurias económicas considerables. La referencia tenía que ver con la primera Cueva, de la calle Pueyrredón 1723, en el barrio de la Recoleta, donde, de todos modos, Sandro iba de madrugada y apenas podía tocar un piano y cantar boleros, según completó Bond. Como un auténtico "rocker", quien luego iba a conquistar el continente como cantante melódico sí actuó en la segunda Cueva, de la calle Rivadavia, gerenciada por el propio "Bondo", como se lo conocía popularmente a este productor musical nacido en la Liguria italiana en 1944 como Giuliano Canterini. De más está decir que el testimonio de Bond echa por tierra con decenas de afirmaciones, como que aquel primer local se llamaba "La Cueva de Sandro" ya que "el Gitano" compartía el alquiler junto con Pajarito Zaguri y Javier Martínez, otros dos "próceres" del rock vernáculo. Es más, para completar el capítulo sobre aquel mítico lugar Bond aseguró en la master-class que "La Cueva era una mierda, era horrible, sucia, decadente", afirmación que contó con el asentimiento de Carlos "Carnaza" Villalba, presente en la sala y con quien compartía el gerenciamiento del local. La charla pública reunió a varios de los principales personajes de la época iniciática del rock, como los productores Oscar López y Cacho Améndola, el fundador del sello Mandioca Pedro Pujó, el historiador y músico Juan Carlos Kreimer y el guitarrista Héctor Starc. A lo largo de más de una hora y media de charla, y mientras caminaba entre las mesas bromeando cada tanto con algunos de los presentes, Bond recordó la mañana en la que se presentaron en el sello discográfico en el que él trabajaba como productor dos muchachos altos y delgados con cierta timidez, aunque dispuestos a grabar su primer disco. Charly García y Nito Mestre -Sui Generis- comenzaron a tocar ("Charly agarró el piano y tocó algo que sonaba a Beethoven, me dejó sin palabras"), y luego fueron llegando los músicos del grupo que Bond lideraba, "La pesada del rock'n roll", entre ellos Claudio Gabis y Alejandro Medina, que se incorporaron a la grabación casi en forma simultánea. "Así sacamos 'Vida', que vendió un millón de discos", recordó. En otra anécdota que incluye al talentoso tecladista, contó que a principios de la década del 80 todos estaban escasos de dinero y junto con Oscar López convencieron a Néstor Celasco, presidente de Music-Hall, para que invirtiera 100.000 dólares para impulsar un grupo nuevo que garantizaba éxito comercial."Ante nuestra sorpresa, ¡nos dio los 100 mil dólares y nosotros no teníamos idea para qué usarlos!", exclamó entre las risas de los presentes, y agregó: "ahí nos fuimos a verlo a Charly, que también estaba en la lona, y con él nos fuimos a Brasil. Allí armamos Serú Girán". El productor, que vive hace 40 años en San Pablo, Brasil, incluyó entre sus recuerdos el famoso festival de rock del 20 de octubre de 1972 en el Luna Park en el que iban a presentarse diversos grupos ya consagrados como Aquelarre, Color Humano, Litto Nebbia, Pappo's Blues y La Pesada. La historia oficial recuerda que ante algunas acciones represivas de la policía para con el público Bond dijo "¡rompan todo!", lo cual desató una batahola."Terminé preso y con un miedo bárbaro, porque estábamos en una dictadura, yo había dicho 'rompan todo' y había sido todo un quilombo. Me soltaron como dos horas después porque muchos compañeros y público fueron a presionar cerca de la comisaría", rememoró.Ante una pregunta sobre si el rock perdió su naturaleza de rebeldía, evitó hablar sobre la calidad y nombres de artistas actuales, pero se preguntó "qué carajo hicieron con el rock argentino" durante estos 40 años que lleva viviendo en Brasil, primero como exiliado pero luego como un exitoso productor que trabajó e hizo amistad con Caetano Veloso, Ney Matogroso o Gilberto Gil. Para el final, el artista se unió a los grupos Bodas químicas y Gualicho turbio, ganadores de un concurso de rock en el que él fue jurado y entonó la "Marcha de San Lorenzo", versionada por La Pesada allá por los 70.