¿Por qué se esconde?

Por UNO

Desde que el sábado, Trent, uno de los sobrinos de Katherine Jackson, la madre del malogrado Rey del Pop, denunciara ante las autoridades su desaparición, las especulaciones sobre su paradero y los motivos de su prolongada ausencia no han hecho más que crecer.

Aparentemente, la mujer de 82 años se encuentra en Arizona, según confirmaron las autoridades de ese Estado y el sheriff del Condado de Los Ángeles, donde se interpuso la denuncia.

Sin embargo, han reconocido que todavía no han podido ponerse en contacto con ella, algo que también lleva intentando sin éxito Paris, su nieta e hija de Michael Jackson, tal y como ella misma aseguró a través de su cuenta de Twitter el 22 de julio. “Sí, mi abuela está desaparecida. Llevo sin hablar con ella una semana. Quiero que vuelva a casa ya”, escribía Paris, de 14 años.

Su tío Jermaine, sin embargo, aseguró dos días antes que su madre se encontraba descansando en Arizona por prescripción médica. La delicada salud de la anciana es lo que alegan Janet y Rebbie Jackson –estaría cuidando de la matriarca, según sus propios hijos– para justificar que esta no atienda el teléfono cada vez que su sobrina la llama.

“Desde que Katherine Jackson se hiciera cargo de la custodia de los hijos de Michael, no ha pasado un solo día sin que se pusiera en contacto con sus nietos cada vez que salía de viaje”, explicó la abogada de la familia, Sandra Ribera, a varios medios de comunicación.

El estado de salud de la madre de los Jackson es uno de los puntos más controvertidos que se ciernen sobre su reclusión en Arizona. La última vez que se la vio el 15 de julio, cuando dejó la casa familiar de Los Ángeles para volar, junto con su hija Rebbie, rumbo a Albuquerque y así asistir a una serie de conciertos de sus hijos.

Por su parte, Ribera alegó: “Los hermanos de Michael Jackson están orquestando un plan desde hace tres años para separar a Katherine de sus nietos”.

Este nuevo drama familiar se desencadenó días después de que varios de los hijos de la mujer hicieran pública una carta que enviaron a los albaceas testamentarios de su hermano Michael,John Branca y John McClain, acusándolos de haber falsificado la última voluntad del Rey del Pop, en la que dejaba toda su fortuna a sus tres hijos, a su madre y a diversas obras de caridad.