Fernando G. Toledo
Parece nacido para esto: Roberto Pettinato está en la televisión y cuando habla parece trasladarse a ese particular mundo del comediante de stand up. Sus monólogos, sus movimientos, su manera de utilizar los hechos de la actualidad para diluirlos con su ácido humor lo hacen ver como un tipo que pasó de los escenarios a la pantalla chica. Y sin embargo no es así. Pettinato fue periodista, saxofonista de Sumo, humorista, conductor. Pero recién desde hace un año y medio se animó a dar el salto a las tablas con Me quiero portar bien, un espectáculo de stand up con el que llega el sábado al teatro Plaza de Godoy Cruz.
En medio de su movido presente (conduce un programa radial y CQC, ambos a diario), Petti tiene tiempo para responder nuestras preguntas y sorprenderse, también, por todo el tiempo que tardó en animarse a subir a escena.
–Es difícil creerle al título de tu espectáculo. Si hay algo que quiere hacer la gente es verte portar mal. ¿Vos también te ves así?
–El título fue una frase que dijo mi hijo Lorenzo cuando tenía tres años. Yo había visto que en el programa de TV La niñera, una empleada que cuidaba a los chicos decía: “Si se portan mal hay que mandarlos al rincón durante un minuto por cada año de vida de su edad”. Lorenzo se portó mal y lo mandé tres minutos al rincón. Lloró, juntó sus manos como si estuviera rezando y me dijo: “¡Me quiero portar bien, me quiero portar bien”. ¡Es una frase muy rara! Lo lógico es decir “me voy a portar bien”. ¿Qué pasa, “quiere” portarse bien y no puede? ¿No lo deja Satanás? Enseguida me pareció un gran título para el show, porque es lo que me pasa a mí: me quiero portar bien... pero no me sale.
–Tenías muchas ganas de hacer un espectáculo de stand up. ¿Qué hizo que te animaras?
–Muchos creen que el monólogo que hacía en la TV era igual a un show de stand-up, pero la gran diferencia es que ahí le estaba hablando a un vidrio redondo llamado “cámara”. Mi miedo era enfrentar al público en vivo, aunque me moría de ganas de hacer stand-up desde que vi la película Lenny Bruce, con Dustin Hoffman, en los años ’70. Era mi sue ño hacer algo así. ¡Qué película! Todo "standupero" que habla de dietas tontas y suegras gordas debería ver eso y aprender. Es la clave de todo, el puntapié inicial del género en su va-riante incorrecta y confrontativa.
–¿Guionás todo tu espectáculo o te dejás llevar por lo que va surgiendo?
–Yo me preguntaba si había que guionar y memorizar todo, pero cuando me animé a subir al escenario me llevé una carpeta llena de chistes, historias y frases. Por supuesto que hablé una hora y media sin abrir la carpeta. Ahí me di cuenta de que lo podía hacer y le dije a mi manager que consiguiera shows para todos los fines de semana. En eso estoy, hace más de un año medio, con más de 90 shows hechos. Eso sí: si no llevo la carpeta ¡me muero de nervios! Tiene que estar ahí, aunque sea para apoyar el vaso de agua (risas).
–¿Es verdad que largarías todo para dedicarte a tocar jazz?
–Lo que más me gusta no suele ser lo que me permite vivir. Pero lo bueno de vivir de otra cosa es que puedo hacer en mi tiempo libre todo lo que me gusta: el stand up, los libros y los discos de jazz en Nueva York. Insólitamente, a pesar de ser de freejazz, son discos que agotan su pequeña tirada. Ahora acaba de salir Same Egg, grabado en 2012 con Henry Gri-mes, Dave Burrell y Tyshawn Sorey.
Los detalles del show
Me quiero portar bien, con Roberto Pettinato
Cuándo: el sábado 16 a las 22
Dónde Teatro Plaza (Colón 27, Godoy Cruz)
Entradas $130, $160, $180 y $200
Auspicia: Canal 7 Mendoza

