Espectaculos Miércoles, 11 de abril de 2018

Pepe Cibrián: el nombre propio de la comedia musical

El reconocido director teatral llegará a Mendoza para dictar un seminario y tomar audiciones para los personajes de su nueva obra, Drácula Rock, con fecha de estreno el año que viene

Pepe Cibrián Campoy tiene un ánimo imbatible. No sólo está superando su enfermedad -el cáncer de próstata, del cual habla con absoluta naturalidad- sino que está lleno de proyectos y por fortuna Mendoza está en sus planes y en su afecto, porque no sólo se confiesa feliz de volver a dar un seminario y hacer audiciones en nuestra provincia, sino que hasta le gustaría -y lo está analizando- venirse a vivir aquí."Tengo mucha ilusión de ir allá, a Mendoza, me hace muy bien con todo lo que me pasa. Es un espacio de afecto, de cariño", explicó desde su casa, en Buenos Aires, y agregó que llegar a nuestra provincia es una elección, porque el cansancio de estos meses lo ha obligado a decir no a otros lugares.La visita de Pepe a nuestra provincia tiene un doble propósito: el dictado de un seminario de comedia musical y las audiciones para uno de sus nuevos proyectos: Drácula Rock, que en su afán federalista está realizando a nivel nacional. Los encuentros serán los días 6 y 7 de mayo en la Escuela Valeria Lynch.El seminario, en el que Cibrián Campoy compartirá su experiencia como autor y director de teatro, está destinado a artistas locales (no necesariamente con experiencia previa en comedia musical) y consistirá en ejercicios creados por el director en los utilizará material de sus obras: canciones, textos o coreografías. Los interesados, cuya edad debe superar los 16 años, deben inscribirse en el teatro y concurrir con ropa cómoda para ejercicios de tipo coreográfico. Los cupos son limitados. Todos los participantes del seminario podrán audicionar el día lunes siguiente para la puesta de Drácula Rock en Capital Federal. "Todo seminario o taller, como los que estoy dando en Buenos Aires, apuntan básicamente al placer de jugar, al niño lúdico. Trato de explicar el sentido profundo de la vocación y que da igual estar en Mendoza, en Tilcara o en Buenos Aires, porque la gente tiene una fantasía con Buenos Aires, cuando podés estar feliz en tu ciudad y desarrollarte en tu lugar", explica el gran artífice de la comedia musical en nuestro país.Es más, al nombrar Mendoza hace una confesión: "Estoy por vender mi casa y estoy cansado de Buenos Aires. Entonces pensé: '¿Y si me voy a Mendoza?' No lo sé. Supongo que si diera clases iría gente y podría hacer obras. ¿Qué más da estar en Buenos Aires? Sí, en enero voy a estrenar una obra muy grande, pero luego, ¿toda la vida me voy a pasar en la lucha, en las pruebas? Es muy duro. El cáncer me ha cambiado mucho la cabeza y lo que me quede de vida, que espero que sea mucho, no lo sé, quiero que siempre sea placentero, porque yo siempre he hecho lo que he querido en la vida. Pero las condiciones de l mundo, hoy, han cambiado. Me tengo que adaptar a realidades, pero siento que en Mendoza, que también la realidad debe ser dura para los de allí, puedo estar. No me puedo ir del país para terminar hablando con una periodista en Madrid que no sabe quién soy y empezar de cero", explicó de las razones que lo acercan a nuestra tierra.-¿Qué es lo que les decís en el seminario acerca de la carrera actoral? ¿Cuál es tu visión?-Una alumna de unos 50 años me dice que quiere hacer teatro. Me pregunta si puede ser actriz y yo le digo que sí, que se junte con tres compañeros de acá o que arme un monólogo y den funciones en el asilo de ancianos, en la cárcel, a los niños con cáncer, a los sin techo y te van a aplaudir con amor. Eso es ser actor. Ahora si lo que querés es ser protagonista de telenovelas no lo vas a hacer, porque hay muchas grandes actrices de esa edad que no trabajan, entonces sí hay que irse a Buenos Aires. Pero sí podés si querés ser actor, vestuarista, director, escenógrafo, en el teatro se puede ser tantas cosas, porque pocos entienden que todos hacen a una obra. Eso es lo que yo trato en los seminarios, que tiene que ver con la disciplina y entender la profesión que desde mi experiencia y la de mis padres y abuelos tengo.-¿Cómo es una clase tuya?-Yo me muevo entre ellos y de pronto a veces escucho a alguien que me llama la atención, pero estudiar conmigo no significa que vayan a terminar trabajando conmigo. Somos un país con mucha vergüenza. En estas clases pregunto: "¿Quién canta muy bien?" y levantan dos muy tímidamente la mano. Les pregunto si sienten que cantan muy bien y si me dicen que sí, les pido que levanten muy alto la mano, que no tengan vergüenza. Entonces empezamos a jugar: les digo que empecemos a cantar juntos y resulta que a veces una persona que pensaba que no sabía cantar lo hace muy bien, pero lo que pasaba es que tenía vergüenza.-¿Y las audiciones de Drácula Rock? ¿Cómo será esta obra?-Tiene personajes en común con Drácula, pero ahora él no es un vampiro, sino un hombre que es el mayor narcotraficante, y es allí donde hago un paralelismo entre la droga y el vampirismo. La obra es un recital de rock, con la banda en vivo en el medio y presenta todo lo que el hombre puede decidir siendo adicto, porque esa es una condición para toda la vida, pero a pesar de esa brutal presión, podés modificar tu vida. La música es de Pablo Flores Torres y no sé todavía si estará lista para enero o mayo del año que viene, porque quiero que todos los personajes sean interpretados por artistas nuevos.-Por eso las audiciones a nivel nacional...-Claro, desde el primero hasta el último personaje de esta obra van a ser todos artistas nuevos.