No por sencillo pasó desapercibido.
Pablo Milanés junto con su hija Haydée llenaron El Plaza Condesa de México de una atmósfera de sentimientos y reflexión con su gira Amor.
El espectáculo, realizado la noche del viernes, fue pensado y creado por la joven como un homenaje a su padre, y fue la primera vez que se presentan juntos fuera de Cuba.
México fue el lugar que Pablo escogió para hacer este primer concierto de padre e hija fuera de la isla y la razón fue simple, es aquí donde su carrera se catapultó internacionalmente y donde ha sentido el cariño del público con más fuerza.
"Gracias... Buenas noches. Encantado de estar aquí otra vez en el país que me acogió internacionalmente y espero que lo hagan con ella (refiriéndose a Haydée), por eso le dije 'vamos a hacerlo primero allá, en México', y aquí estamos", dijo el cantautor a manera de saludo, después de que a dúo cantaron Sí ella me faltara alguna vez, tema con el que apareció en el escenario vestido de negro. Cabe resaltar que la melodía fue la única que el cantautor pidió que se incluyera en el material discográfico que da nombre al espectáculo.
Las mil 200 personas que llenaron el lugar —acomodadas en sillas dispuestas en el foro— tomaron su lugar y esperaban con ánimo a que arrancara el concierto.
Los cuatro músicos que acompañaron a los cantautores comenzaron a tocar los acordes de La música, tema con que inició Haydée, quien apareció con un vestido blanco.
Siguió con La gloria eres tú y continúo con Son para un festival, para después dar la bienvenida a su padre, quien se quedó sólo en el escenario con temas como Nostalgias.
Entre canción y canción, Milanés daba antecedentes del tema. De hecho, en esta ocasión se notó más comunicativo con su público y hasta simpático, arrancando algunas risas.
Fuente: Excelsior.mx


