Tanto espectáculo como en una de James Bond. Toda la atención ha sido para Daniel Craig, por supuesto, pero también para el villano protagonizado por Javier Bardem. El malvado juega en casa. El español, encantado de formar parte de la familia Bond, que este año celebra sus 50 años, ha servido de buen anfitrión con sus compañeros en el hotel Villa Magna y ha dejado bien claro quién es para él el villano de hoy en día. No es su Silva, no es el mítico Jaws (su favorito porque vio de niño 'Moonraker' junto a su padre). Está más cerca.
"Los villanos de hoy sabemos todos quiénes son. Son los que rescatan los bancos en vez de a las personas. Los que hacen que los bancos no piensen en quiénes son las personas que están desahuciando. El mío es ocio y ya está. Ellos hacen mucho más daño del que yo pueda hacer en esta película", ha asegurado Bardem, en el único momento de gesto serio durante toda la rueda de prensa.
El resto ha estado lleno de bromas, de complicidad con Craig e incluso de risas abiertas cuando se les ha preguntado, con tono picarón, sobre su química en la pantalla. "No me llama. No sé dónde está", ha lanzado, como si fuera un amante despechado, Craig que, hasta ese momento, portaba el rostro atormentado habitual de su Bond. "Javier es un actor increíble, un auténtico caballero", ha asegurado sobre su compañero, que ha recibido los elogios con un "mucho jamón me ha costado esto", que ha quitado hierro a las alabanzas.
La canción de Adele no ha dejado de sonar en una sala que pedía a gritos más espacio. Más espectáculo. Gente de pie aunque se sabía el número de asistentes a la cita. Craig y Bardem siguen jugando el uno con el otro. Los productores están contentos con las primeras cifras de su estreno británico. El director, con trabajar en un Bond y con el actor con el que ya contó en su primera película, 'Camino a la perdición'. Naomie Harris con ser una chica Bond distinta, pero respetando la tradición. Son secundarios de los protagonistas: Craig y Bardem. En el mismo nivel.



