Por Ramiro Ortiz
Solamente el hecho de mencionar algunas de las 40 canciones que sonaron el miércoles en “Canciones eternas”, el homenaje que le rindió Mendoza a Luis Alberto Spinetta, hablaría por sí mismo. Porque esas composiciones, que son complejísimas no sólo por cuestiones técnicas, sino por la singularidad del Flaco al interpretarlas, sonaron bien, muy bien. Los músicos mendocinos, dirigidos por el descomunal guitarrista Sebastián Rivas, se lucieron, todos, tanto o más que los invitados de Buenos Aires. Y eso que entre estas figuras estuvieron efigies del rock nacional que han incinerado escenarios hombro a hombro con Luis, como Machi Rufino, Marcelo Torres, Claudio Cardone o Mono Fontana.
Las casi 10.000 personas que se reunieron en el Prado Gaucho del parque San Martín, entre ellas las hijas del artista, Catarina y Vera, se elevaron con una precisa y respetuosa muestra de cuatro horas en la que brilló la música que el Flaco creó en unos fecundos 45 años, desde que fundara Almendra en 1967. Por eso, no es novedad la amplitud generacional del público, algo habitual en los shows del fallecido músico desde el siglo pasado.
Desde lo técnico se puede señalar que faltó caudal de volumen para la magnitud del evento, o que la pantalla gigante abusó de fotos de archivo en lugar de mostrar a los intérpretes. Pero desde lo artístico, el homenaje fue admirable, dinámico y climático.
Claro, porque en esas cuatro horas hubo enlaces entre los potentes Tu vuelo al fin, cantado por Iván Procheret, o el Blues de Cris en la voz de Javier Segura, y la desgarradora Vicky Di Raimondo en una inolvidable interpretación de Alma de diamante. Pasó una estela folclórica con Tilín Orozco y Javier Rodríguez en Barro tal vez y los nostálgicos quebraron con las reproducciones puristas de los Puentes Amarillos, con Marcelo Morán en voz, de La bengala perdida o El anillo del capitán Beto.
Machi Rufino sentenció: “Después de esto, Mendoza tiene que ser declarada la ciudad spinetteana”, e hizo caer lágrimas con Durazno sangrando. Gonzalo Aloras también felicitó a los músicos de la banda estable del tributo, a los cantantes locales que desfilaron y repasó canciones como Es la medianoche o Asilo de tu corazón.
Hubo más clásicos, Los libros de la buena memoria, Bajan, Seguir viviendo sin tu amor –con Pablo Torres–, Ana no duerme y Post crucifixión –con Fernando Barrientos, Ulises Butrón y Felipe Staiti–, el set breve de Fontana, Cardone y Ale Corvalán, con temas principalmente del disco Un mañana, y un enérgico Marcelo Torres recordando a Los Socios del Desierto.
La extensa duración del show produjo un recambio de oyentes, con desertores e impuntuales, pero la mayor parte de la concurrencia permaneció incólume hasta el final lacrimógeno con Muchacha (ojos de papel).
“Buen homenaje a papá en Mendoza! Gracias a todos los músicos! Y a todos por tanto cariño y respeto. Nos hicieron sentir en casa”, dijo Catarina Spinetta en Twitter. Si ella lo dice…
Canciones eternas, homenaje a Spinetta: 5 estrellas
Concierto: miércoles 23, a las 21.30, en el Prado Gaucho del parque San Martín (Ciudad).
Público: 10.000 personas.
Entrada: gratis.


