Espectaculos Viernes, 9 de febrero de 2018

Maia Lancioni brilla en el unipersonal "Esa Niña"

La actriz Maia Lancioni brilla en el unipersonal "Esa Niña", con dramaturgia y dirección de Lucila Quarleri, que muestra el primer y especial viaje en colectivo de una dama de los años 50, una puesta que se despliega dentro de uno de los espacios de El Camarín de las Musas, frente a la vidriera abierta para conmover al público de sala y a los ocasionales transeúntes porteños, y puede verse los viernes a las 22.45.

De formación bailarina, desde pequeña acompañó a su padre escenógrafo y desde la adolescencia se interesó por el teatro, con un recorrido por los escenarios independientes en distintos roles y puestas muy diversas.

Fue una de las actrices de las piezas "Tv60" y "Es un sentimiento", ambas de Bernardo Cappa; la delicada obra para chicos "Tatán" y produjo "Ya nada será como antes, Wendy", de Pedro Gundesen dirigida por Manuel Iedvabni y "Pezones Mariposa" de Cappa, por citar sólo alguno de sus trabajos.

En "Esa Niña" (Volveré y seré millones), ópera prima de Quarleri, compone a una nívea señora de orígenes aristocráticos en decadencia, quien lejos de alcanzar el destino original de su viaje (el cementerio de la Chacarita) llega a Los Toldos, la ciudad bonaerense donde nació Eva Duarte.

Durante el trayecto iniciático en el transporte público conoce a una niña que puede ser Eva, figura importante en el elenco de afectos del imaginario popular argentino, como puede ser también cualquier trabajadora o una dama de alcurnia.

Lancioni atraviesa distintos personajes y sus fragmentos condensados en una sola mujer durante 45 minutos de una labor sin tregua ni en los desplazamientos casi danzados ni en la voz siempre al borde de quebrarse, para construir un trabajo detallista, artesanal sobre el universo femenino atravesado por los contextos históricos.

La agencia Télam conversó con la actriz en el bar de El Camarín de las Musas donde tiene un rol decisivo en la puesta mas reciente de comedia de Cappa "No dejes nunca de mirarme por favor" que interpreta también los viernes, pero a las 20.30.

- ¿Qué te atrajo del proyecto?

-Las contradicciones del personaje, ya que son maravillosas para ser actuada. Si ella fuera sólo una dama de la oligarquía o una santa tendría siempre un mismo color y tono, en cambio acá está llena de capas. Supongo que en algunos momentos soy Eva en sus últimos momentos y me abrazo a la morfina, digo esto no porque esté presente en el texto, sino que lo imagino para trabajar. En algún momento me obsesioné y leí y busqué todo el material posible. Entonces seguí caminando por las contradicciones: la ex primera dama cuando tuvo plata fue y se compró la ropa en Recoleta; estaba en contra de las Damas de Beneficencia pero a la vez tenía un vínculo especial con Europa; generaba atracción y empatía a su paso...Primero me costó entender el texto y al leer mi rol pensaba: 'Esta mina es Eva Duarte o imagina serlo?' Luego descubrí que esa duda la hacía interesante, que no importaba....Al simplificar sus conflictos para cerrarlos con el rótulo de '¡Está loca!' perdés riqueza y entonces surgió la idea de encararla como de a pedazos.

-Tu cuerpo parece fragmentarse en escena...

-Primero juego el texto a partir del cuerpo y marcha por cierto lugar, distinto al propuesto desde el sentido del texto, y en algún momento se cruzan. Hasta los 5 meses de los 6 totales de ensayo, lo trabajé con las palabras como punto de partida, pero cuando la vestuarista me trajo a casa un vestido celeste con hombreras y me lo probé frente a un espejo, lo hice torcida: como si la cadera fuera en una dirección y el torso marchase para el lado contrario. 'Ah....así quedo toda desarmada' Y desde allí partí para ir a fondo con sus pedazos, porque justamente era un recurso, un lugar desde el cual podía decir la obra. Se trata de mi primera vez con un unipersonal y hay que sostener la atención del espectador. Entonces, cuando no entregás otra cosa más que el texto y la atención del público se fuga por un rato, se complica. En cambio, el trabajo desde el cuerpo ayuda a que si alguien no escuchó algo, pueda seguir la continuidad de la trama con sólo mirar.