Fernando G. Toledo[email protected]
“Si tuviera que elegir una orquesta en el mundo para dirigir, sería la Filarmónica de Mendoza”, confiesa Jorge Gabriel Fontenla. El director, hijo de Jorge Fontenla, antepone la emoción a cualquier otra cosa. Sucede que esta orquesta provincial es la que le puso música a su adolescencia, la etapa de su formación, la que lo llevó a ser el director que actualmente es. Y es la orquesta que hoy dirige, en el teatro Independencia (Chile y Espejo, Ciudad), a las 21.30.
La historia es así: Jorge Fontenla (padre) accedió a la titularidad de esta formación en 1992, y por entonces su hijo lo acompañaba en los ensayos y conciertos. Así que, veinte años después, cuando se para frente a la Filarmónica no puede dejar de sentir algo especial.
Fontenla (hijo) dirigirá este jueves, con este ensamble, el estreno mundial de Divertimento, obra de su padre para piano y orquesta, con Elena Dabul como solista.
“Siento una emoción muy especial, sin dudas”, dice Jorge Gabriel. “Yo he estrenado antes tres obras de mi padre con esta orquesta y con solistas de acá. Me emociona más esta orquesta que cualquier otra”, explica.
Divertimento, la obra elegida, fue compuesta precisamente por Jorge Fontenla a pedido de su hijo. “Como él era tan buen pianista, me pareció que tenía que componer un concierto para piano y orquesta. Y compuso esta obra, que prefirió llamar así la obra, sobre todo por el último movimiento, que incorpora sonoridades jazzísticas, que recuerdan la música de Gershwin”, explica el conductor.
Divertimento, que Fontenla (hijo) considera una obra compleja, sobre todo para interpretar, fue trabajada en sus ensayos palmo a palmo con el trío que conforman su compositor, su director y la solista. “Para Elena no tengo más que palabras de agradecimiento. Esta obra es inmensamente difícil para el solista, y por eso hemos trabajado horas y horas los tres, pero la música lo merece, porque es maravillosa”, asegura el director.
A propósito del gran nivel musical de la pianista, Jorge Gabriel Fontenla quiso dedicar unas palabras a la calidad de los músicos mendocinos en general. “Los solistas de Mendoza deberían estar más programados en los conciertos de las orquestas, porque su nivel es excelente. Siempre se da prioridad a solistas de afuera, pero creo que muchos de ellos no tienen ni la mitad del nivel de estos solistas”, considera.
Y hablando del presente de la música, Fontenla (hijo) también se refiere a la actualidad de la orquesta. “Cuando mi padre estuvo al frente de la agrupación (N. de la R.: en ese entonces se llamaba Sinfónica Provincial), la orquesta llegó a tocar en el teatro Colón. Después de ese tiempo perdí contacto con ella, pero cuando volví en 2008 me pareció una orquesta magnífica”, opina el director. Y amplía: “Creo que es dúctil, le permite a uno expresarse. Cada ensayo es un placer y no importa si lo que vayamos a tocar sea una obra compleja, hay siempre muy buena onda”.
El programa de esta noche ofrecerá, junto con esta obra escrita en el siglo XXI, dos obras puramente clásicas. La primera es la popularísima obertura para Las bodas de Fígaro, de Mozart, y la otra es la Sinfonía Nº92 “Oxford”, de Haydn.
Filarmónica de Mendoza
Solista: Elena Dabul (piano).
Director: Jorge Gabriel Fontenla. Obras de: J. Fontenla, W. A. Mozart y J. Haydn. Función: hoy, a las 21, en el teatro Independencia.. Entradas: $25 y $10 (jubilados).

