Somos tan intensos, reza una canción de Louta. Y quizá esas sean las mejores palabras para definir el espectáculo aplanador que presenta cada vez que sube al escenario.
Jaime James alcanzó la fama en 2016, con tan solo 21 años, después de editar su primer trabajo discográfico. Su música, imposible de encasillar en un género, recorre con igual lucidez el indie, el trap, el pop o la cumbia. Una imponente puesta en escena con músicos, bailarines, escenografía y otros accesorios, cierra el círculo: Louta, más que música, es una experiencia sensorial.
Apenas pasadas las 23, Louta apareció en el escenario. Vestido con su atuendo tradicional (zapatos, pantalón y chomba de los años 60), rompió el silencio de la noche con Todos con el celu, uno de los hits de su último disco.
A lo largo de una hora y media, Jaime, sus músicos y sus bailarines montaron un show ecléctico y cargado de matices. En el recital convivieron la potencia abrumadora de canciones como Todos con el celu y Cuentitos, la euforia electrónica de Sigo sin entenderte y Puede ser, el hit popero Ayer te vi y momentos intimistas y de alta carga poética de la mano de Un lugar adentro y Abrir tu corazón.
El público deliró con la tercera presentación de Louta en Mendoza, la primera desde la aparición de su segundo disco, Enchastre. De este modo, los mendocinos estiraron el romance con Jaime y este demostró por qué es la aparición más resonante de los últimos años en la música nacional.



