El mundo del rock llora la pérdida del compositor neoyorkino, fallecido el domingo a los 71 años. Aquí, las claves de su carrera

Lou Reed, la voz de la miseria

Por UNO

“Ojalá hubiese nacido lejos de la gran ciudad, donde un hombre no puede ser libre de los demonios del lugar, ni de sí mismo ni de los que lo rodean”, cantaba Lou Reed en Heroin, tema de su mejor época  creativa y la más atormentada, cuando convirtió en música las miserias de Nueva York.

La ciudad de los rascacielos, en la que nació en 1942, fue siempre una de sus grandes obsesiones, pero nunca la miró desde las alturas ni bajo las marquesinas de neón de Broadway, sino desde las sombras, poniendo el acento en aquello de lo que nadie hablaba entonces.

Desde The Velvet Underground & Nico (1967), álbum de debut junto a la emblemática banda que asentó las bases del rock independiente, Reed prestó la gravedad de su voz a temas marginales como la prostitución y las drogas, creando imágenes de extrema crudeza para la época.

“Cuando la sangre empieza a brotar, cuando se chuta la jeringa, cuando me acerco a la muerte (…), entonces no puedes ayudarme”, cuenta en otra parte de la mencionada Heroin, un alegato a favor del consumo de estupefacientes, postura de la que se arrepentiría luego, ya rehabilitado de su adicción.

Sweet Jane, la enérgica Rock and roll, Pale blue eyes… son muchas las posibilidades para construirse una lista con los títulos favoritos de su repertorio. Walk on the Wild Side, probablemente el más famoso de sus temas en solitario, narraba en primera persona y de forma irónica diversos encuentros sexuales con prostitutas, chaperos y transexuales (“se afeitó las piernas y entonces él se convirtió en ella”), construyendo a la vez un recorrido por el Nueva York de la época, con visitas al teatro Apollo.

En Berlin, le fue infiel a su ciudad natal para situar en la Alemania de los años ‘70 la historia de una relación sentimental tóxica. Depresión, adicción y suicidio se concitan en este opresivo álbum conceptual, en el que destacaba el áspero tema The Kids, que repetía una y otra vez cómo los servicios sociales retiraban a la protagonista la custodia de sus hijos.

“Se están llevando a sus niños por las cosas que hizo en las calles, en los callejones y en los bares (…) Esa despreciable zorra no podía rechazar a nadie”, contaba.

El amor ocupó también un lugar importante en su repertorio, como contraposición y reducto de felicidad frente a un fondo oscuro. En la mente de muchos quedará Perfect Day como su declaración de amor  favorita: “You just keep me hanging on”, es decir, “es por vos que aguanto”.

Cuando en los años ‘80 dejó de pasear por el lado salvaje, comenzó a cultivar una vertiente musical basada más en las letras, en el concepto de poesía-canción, y produjo discos más irregulares como  Legendary hearts, Mistrial y New Sensations. A finales de los ‘80 destaca Dirty Blvd, una contraposición entre ricos y pobres de Nueva York, entre las avenidas pobladas de traficantes y hambrientos y la estrella de cine que llega en limusina a un estreno operístico en el Lincoln Center.

Philip Marlowe, Delmore Schawrtz, Raymond Chandler, William Burroughs y Hubert Selby fueron sus escritores de cabecera, los que configuraron su universo literario, pero, por encima de todos, estaba Edgar Allan Poe, “el mejor poeta de todos los tiempos” y “un genio de la exploración de la mente”, solía decir.

De España, país que visitó con frecuencia, se quedaba con Miguel de Cervantes y, sobre todo, con “Lorca, Lorca, Lorca”, que cuando tocaba la guitarra “la colocaba muy cerca del corazón”.

Lou Reed había recibido un trasplante de hígado en pasado mayo ante la gravedad de su enfermedad, según señaló su esposa, la también música y compositora Laurie Anderson. Falleció el domingo a los 71 años.

Las 7 imprescindibles

1. Walk on the Wild Side (1972). “Rasuró sus piernas y luego él era ella; ella dice hey bebé, camina por el lado salvaje”. Esta frase se volvió parte de la cultura popular.2. Sweet Jane (en vivo, 1974). Tema de Velvet Underground que volvió a vivir cuando Reed la interpretó en vivo, y en 1994 cuando la dulce versión de los Cowboy Junkies fue incluida en la música de la película Natural Born Killers.

3. Satellite of Love (1972). Sin importar que sea una dulce melodía o el tranquilizante “bum bum bum” de los cantantes de fondo, esta canción de amor sigue siendo una de las mejores de Reed.

4. Wild Child (1972). Un vívido retrato de la vibrante vida en Nueva York, con rencorosas guitarras de rock, incluye las líneas “los suicidas no necesitan notas” y “la vida es un teatro, plagado de derrames y fríos”.

5. Dirty Blvd. (1989). Casi como si no hubiera pasado el tiempo, Reed vierte poesía sobre los ricos y pobres en este sencillo.

6. Perfect Day (1972). ¿Una irónica oda a las drogas o el recuerdo del tiempo con el ser amado? Lo que sea, revivió con el soundtrack de la película Trainspotting en 1996, es un clásico y melancólico Reed.

7. Coney Island Baby (1975). La entrega muda de Reed iguala el sensible mensaje de este clásico.

John Cale lo recuerda

El músico galés John Cale lamentó en su página web la pérdida a los 71 años de su “compañero de patio de colegio” Lou Reed, con quien fundó en 1965 la banda Velvet Underground.

“El mundo ha perdido a un excelente compositor y poeta… Yo he perdido a mi ‘compañero de patio de colegio’”, escribió el compositor, productor y cantante, que conoció a Reed cuando viajó a Nueva York en los ‘60 para proseguir sus estudios musicales.

Cale se sumó de este modo a los tributos que rindieron estrellas de la música y amigos en el Reino Unido al influyente músico neoyorquino, después de que su agente confirmase su fallecimiento por “un dolencia del hígado” en su casa de Long Island.

Cale, también de 71 años, y Reed fundaron el grupo de rock y arte experimental Velvet Underground en 1965, con un amigo del colegio de Reed, Sterling Morrison, y el compañero de piso de Cale, Angus Maclise.

Fuentes: Efe y AP.