Marcelo Allasino fue nombrado en diciembre pasado director ejecutivo del Instituto Nacional del Teatro (INT) y quiere marcar su gestión con la impronta del consenso.

Los hacedores de teatro se reúnen para buscar consenso

Por UNO

Marcelo Allasino fue nombrado en diciembre pasado director ejecutivo del Instituto Nacional del Teatro (INT) y quiere marcar su gestión con la impronta del consenso. Es por eso que hoy se reunirá con hacedores de teatro mendocinos para escucharlos, conocer los problemas que enfrentan y esbozar soluciones. El encuentro es a las 11, en la Enkosala Gladys Ravalle, de Godoy Cruz.

La reunión tiene lugar en el marco de la Fiesta Provincial del Teatro de la provincia, que comenzó el martes y termina mañana.

Escenario dialogó con Allasino y estos son algunos de los temas que el flamante funcionario destacó.

En Mendoza. "Queremos tomar contacto con las comunidades teatrales de cada una de las provincias, sobre todo para abrir una etapa de diálogo, que entendemos es absolutamente necesaria en la vida del Instituto, que ha pasado por una crisis muy fuerte durante el 2015. En ese momento, se puso de manifiesto una situación que viene acarreándose desde hace años: muchos referentes artísticos del país tomaron distancia con el INT, quizá por falta de espacio de participación, de discusión o de diálogo. Esto lo digo en líneas generales y no lo puntualizo con respecto a Mendoza, porque las realidades en cada provincia son muy distintas".

Deudas de la gestión anterior. "Todos los subsidios que estaban pendientes de pago o los aportes a los planes de cogestión del INT, ni bien yo asumí en mis funciones, fueron la prioridad. Invertimos los primeros diez días de trabajo exclusivamente para cerrar los circuitos administrativos y así efectivamente pagar todo lo que se adeudaba".

Guillermo Parodi, su predecesor en el INT. "Nosotros tenemos un alto grado de coincidencia con las observaciones que hizo Parodi en el último tramo de su gestión, no así con los procedimientos o los modos de llevarlos adelante. Sí coincidimos en que el año pasado hubo un escenario muy polémico, observable desde muchos puntos de vista. Muchos hacedores se vieron afectados por un círculo vicioso en el que había una lucha interna entre el consejo de dirección y el director ejecutivo saliente".

Reclamos. "Nos encontramos al momento de asumir con una serie de recursos legales, algunos por la vía administrativa, otros por la vía judicial, que en algunas provincias del país se habían generado de manera grupal. Entendiendo que quizás esto formaba parte de esa disputa de poder que sufrió el Instituto, con la idea de que si no iban contra el INT, no iban a cobrar nunca. Eso es absolutamente falso. A muchas de las salas o los proyectos que presentaron recursos por la vía administrativa, nosotros les hemos pagado sin prestarles atención a los recursos".

La vía judicial. "La situación de aquellos que han accionado por la vía judicial (Nota de la redacción: en noviembre, aquí en Mendoza, la directora Lita Tancredi anunció que iba a judicializar su caso, ya que le deben el subsidio por tener una sala) es más compleja porque al estar en juicio con el INT hasta que este no se resuelva, no van a cobrar".

Fomento del teatro independiente. "Estamos planeando una serie de foros regionales en los que esperamos tener una altísima participación de teatreros. Necesitamos tener la voz de los que están trabajando en cada uno de los territorios, manifestando sus necesidades, sus expectativas, para que nosotros, desde el Estado, podamos hacer un proyecto a mediano y largo plazo con políticas que de verdad transformen el teatro argentino".

Realidades. "El Instituto ha tenido en estos 18 años una mirada ligada al apoyo del subsidio, que es necesario, porque generó un respaldo para las salas, para los grupos. Pero nos hace falta tener una proyección a largo plazo que transforme lo profundo. Hay provincias que no tienen una escuela de teatro. Debemos ser capaces de ver esto, de entender que sin un espacio de formación sistemático y riguroso, esas provincias no van a estar a la altura de las circunstancias".

El futuro. "De ahora en más lo que nosotros esperamos es poder instaurar un modo de trabajo más eficiente, más transparente. Queremos que el INT sea un organismo que prestigie la actividad teatral, que trabaje en sintonía con las necesidades de nuestra gente. Necesitamos informatizar nuestro sistema, hacerlo más dinámico, más transparente, más efectivo. No puede ser que un área muy sensible, como lo es la Dirección de Fiscalización, por ejemplo, hasta el año pasado tenía acumuladas rendiciones de cuentas del año 2012 que nadie había tenido tiempo de ver. Eso es una locura, es algo que necesita un saneamiento, un nuevo enfoque".