Los diseñadores fueron mayoría en el Buenos Aires Fashion Week primavera-verano 2011/2012 que finalizó este viernes y dejaron en las pasarelas de La Rural de Palermo una bocanada de aire fresco, durante cuatro días de desfiles en los que los autores lograron salir de las tendencias repetidas por las marcas.
Los desfiles finalizaron este viernes. Los diseñadores presentaron sus realizaciones para la primavera verano en La Rural. Fueron más creativos que las grandes marcas.
Los diseños de autor le ganaron a las marcas en el Buenos Aires Fashion Week
De hecho, la fuerte impronta de los ’80, que el año pasado impregnó la pasarela, perdió estrellato frente a los ‘60 y ’70, reinterpretados de una manera muy sutil, que no se limitó a tomar el vestido “Jackie” para reflejar ese espíritu.
Algo parecido también sucedió con las estampas tribales y étnicas, que no se abocaron a los colores terrosos y a las estereotipadas imágenes de Africa, sino que reflejaron una apuesta a algo mucho más figurativo y abstracto.
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En cambio, el Baf le dijo adiós tachas, puso en retirada al animal print y dejó muy poco espacio para las flores y para las rayas navy.
El Baf reunió en esta edición 23 propuestas, 14 de ellas de diseñadores independientes, algo reclamado por los entusiastas de la semana de la moda, quienes veían que el sello de autor iba perdiendo terreno ante las grandes marcas.
Fue así que la pasarela ofreció una diversidad de propuestas dedicadas a una mujer que no busca ser esclava de las tendencias de la moda, ni uniformarse, aunque-en cada estilo- hay prendas que pisan fuerte para esta temporada que se viene.
El short gana protagonismo y ofrece otras variantes que van más allá del jean, para convertirse en una prenda comodín en el guardarropa tanto para el día como para la noche, en ocasiones informales o glamorosas. Esta temporada los shorts vienen en modal, lino, lentejuelas, satén y hasta combinados con vestidos de seda natural completamente abiertos en la parte delantera.
De tiro bajo, medio y alto o abuchonado en las piernas, el short es válido en todas sus variantes. En esa línea, siguen las bermudas -tanto para ellas como para ellos- combinadas con chaquetas, sacos sastre y blazers. Estas tres últimas prendas ya no se limitan a encasillarse sólo dentro de un traje sino que adquieren múltiples usos.
También irrumpieron en la pasarela los tapados de verano, en sus variantes tres cuartos o largos hasta los tobillos tipo robe.
Los largos de vestidos y polleras se confirman como válidos en todas sus formas. Desde los muy cortos, los que llegan a las rodillas, hasta los maxivestidos y maxipolleras que terminan a la altura de los tobillos.
Siguen los enteritos, las babuchas y las leggins para combinar con remerones. También los pitillos y pantalones chupín, aunque cobran especial protagonismo los palazos, que en su mayoría fueron confeccionados en géneros lánguidos.
La temporada que llega dejó de lado la figura súper marcada y ajustada, para darle lugar a las más holgadas y etéreas, que juegan más con la insinuación.
Esas siluetas habilitan importantes escotes, espaldas desnudas, calados y transparencias. En muchos casos, grandes mangas se vuelven esenciales para marcar la diferencia.
Los estampados son clave. El geométrico gana una fuerte presencia y en las telas se plasmaron grafismos, serigrafías y manchas de colores, con inspiración pictórica. En cambio, se vio poco el animal print, hubo pocas flores y rayas navy –algunas marcas la reeditaron- en comparación con la pasada temporada primavera-verano, cuando coparon la pasarela.
La paleta de colores se movió libremente y no se quedó estancada en los pasteles, verde militar y los marrones étnicos. Esta vez, se centró en el contraste de colores vibrantes y en las combinaciones menos pensadas.
Naranja, fucsia, amarillo, marrón, el rojo en todas sus tonalidades, turquesa, aguamarina, azul, rosa, gris y el lima, que apareció con fuerza. Como contrapunto, el infaltable negro, los crudos, los blancos y el nude.
El estilo rocker, que pisó fuerte el verano pasado y este invierno fueron olvidados en esta temporada que llega. Las tachas brillaron por su ausencia y en su lugar ganaron terreno los cierres, ya no como una pieza que busca disimularse, sino como protagonista del diseño. Grandes y vistosos, haciendo contraste con los colores de las prendas o colocados en lugares impensados, como por ejemplo, para formar bolsillos.
Desde el día en que la muestra abrió sus puertas en La Rural, por la pasarela del Pabellón Amarillo mostraron sus propuestas Tramando, Juana de Arco, Evangelina Bomparola, Viki Otero, Marcelo Senra, Desiderata, Grupo 134 y Wanama.
La grilla la completaron Rapsodia, Garza Lobos, Kostüme, Amores Trash, Como quieres que te quiera, Mariana Dappiano, Varanasi, Hermanos Estebecorena, y María Vázquez.
FUENTE: Télam