"Los personajes sobrevivieron al accidente y estaban en una isla muy real” cuenta Carlton Cuse, coguionista de la exitosa serie a diez años de su estreno.

Los 10 años de Lost

Por UNO

“¡Tenemos que volver, Kate!”, gritaba Matthew Fox al término de la tercera temporada de Lost, el momento bisagra de una de las series más fascinantes y adictivas de la televisión, estrenada ahora hace 10 años. Y esa, la de volver, es la necesidad que sienten muchos fans que devoran la serie una y otra vez en busca de nuevas claves.

Nunca una isla dio tanto juego. La historia de los supervivientes del vuelo Oceanic 815 estrellado en una remota zona del Pacífico Sur enganchó a 16 millones de espectadores en EE.UU. cada semana durante su primera temporada y tuvo picos de hasta 24 millones en la segunda.

Pero, ¿qué diablos representaba la isla? Esa duda permaneció en el aire para millones de espectadores y Charlie (Dominic Monaghan), uno de los personajes más queridos, la reflejó con la frase: “Chicos, ¿dónde estamos?” Ganadora del Emmy y el Globo de Oro a la mejor serie dramática en 2005 y 2006, respectivamente, y galardonada en tres ocasiones como el mejor programa del año por el American Film Institute (AFI), supuso el espaldarazo definitivo para su cocreador J.J. Abrams.

Sin embargo fueron sus compañeros Damon Lindelof y Carlton Cuse quienes ejercieron como responsables creativos y principales guionistas durante el desarrollo de la serie a lo largo de sus seis temporadas y 121 episodios.“Lost, metafóricamente, trataba sobre gente perdida que necesita redención y busca un sentido a sus vidas”, explicó Cuse en un acto relacionado con el décimo aniversario de la serie, donde quiso aclarar que los personajes “nunca estuvieron muertos todo el tiempo” y que la isla, al contrario de lo que muchos pronosticaban, “nunca fue un purgatorio”.

“Esto no es The Sixth Sense”, incidió Lindeloff entre risas sobre las aventuras de Jack (Matthew Fox), Kate (Evangeline Lilly), Locke (Terry O’Quinn), Ben (Michael Emerson), Hurley (Jorge García), Sawyer (JoshHolloway) y Jin (Daniel Dae Kim), entre otros.

“Los personajes sobrevivieron al accidente y estaban en una isla muy real. El final debía ser espiritual y explicar el viaje y el destino de todos ellos. Obviamente hay muchos misterios, pero en el episodiofinal optamos por tratar de contestar cosas como: ¿cuál es el sentido de la vida? ¿Qué ocurre cuando mueres?”, agregó Cuse.

Han pasado más de cuatro años desde entonces y ahora, para celebrar este décimo aniversario, los fans más fieles tendrán la oportunidad de rendir homenaje a su serie favorita con un tributo que sellevará a cabo entre el 20 y el 22 de setiembre en la isla de Oahu (Hawaii), donde tuvo lugar el rodaje.

Se espera la asistencia de unas 500 personas procedentes de alrededor de 20 países, según dijo a Efe la organizadora de este evento, que contará con la presencia del actor Jorge García.

Vista por millones de personas

Las tres primeras temporadas de Lost mantuvieron a más de 15 millones de espectadores promedio diseccionando cada capítulo, aunque con serios bajones en la tercera. La cadena ABC decidió seguir adelante porque los índices apuntaban que se trataba de la serie más seguida a través del video on demand (VOD).

Además los más curiosos podían deleitarse en internet con Lost Experience, un juego interactivo que daba respuestas a algunas de las mitologías y los crípticos enigmas -el humo negro o los números 4, 8, 15, 16, 23 y 42- que proponía la serie.

Las tres siguientes temporadas vieron bajar esas cifras de audiencia aunque siempre se mantuvieron de media por encima de los 10 millones de espectadores. Así, la expectación en torno al final de la serie, emitido el 23 de mayo de 2010, provocó que la despedida supusiera todo un acontecimiento mundial que se pudo seguir en 59 países apenas unas horas después de que concluyera en EE.UU. Han pasado más de cuatro años desde entonces y ahora, para celebrar este décimo aniversario, los fans más fieles tendrán la oportunidad de rendir homenaje a su serie favorita con un tributo, entre el 20 y el 22, en la isla de Oahu (Hawaii) donde fue el rodaje.