Frozen ha generado tal fanatismo en Estados Unidos que Disney no da abasto con el merchandising y creció la demanda de pasajes a Noruega para ver los paisajes en los que se inspiró la película.

Locura congelada

Por UNO

Todo lo que tenga que ver con Frozen está causando tanto furor en Estados Unidos que Disney no da abasto.

La película de Disney no es sólo un éxito de taquilla. Su popularidad ha llevado a una escasez de merchandising y horas y horas de cola en los parques temáticos para conocer a los personajes de Anna y Elsa.

El fanatismo es tal que creció la demanda de pasajes a Noruega, dado que cientos de familias están reservando para ver los paisajes que inspiraron los escenarios de la cinta animada.

Hasta creció el negocio de los imitadores: los padres están contratando a actrices para que hagan de Anna y Elsa en las fiestas de cumpleaños.

Algunas niñas que adoran el filme ven el DVD u oyen su música a diario. Y las tiendas de Disney han tenido que recurrir a loterías por la oportunidad de comprar todo lo relacionado con Frozen por lo rápido que desaparece de las estanterías.

El director ejecutivo de Disney, Bob Iger, dice que nueve de cada 10 artículos vendidos en sus tiendas actualmente son de Frozen.