Llega el romántico del pueblo

Por UNO

Oscar Trapé[email protected]

Luciano Pereyra es sin dudas una de las caras del folclore romántico nacional. Hace unos años, un problema de salud lo puso al borde de la muerte, pero supo reponerse y volvió a los escenarios para reencontrarse con sus miles de fieles seguidores. Luego de este episodio lanzó la placa Con alma de pueblo, un disco que marca sus fuertes influencias provenientes del folclore de raíz y a su vez le rinde homenaje a su querida ciudad de la provincia de Buenos Aires, Luján. Aunque este trabajo guarda algo más que un canto a su tierra, porque se animó a incluir Soy mendocino, cueca que resume su estrecha relación con esta provincia.    

Por eso la presentación del cantautor mañana, en el cierre del Festival Nacional de La Tonada, tiene un sabor especial.

“Con esta presentación en La Tonada me estoy despidiendo del disco y al mismo tiempo me puedo volver a reencontrar con los mendocinos. Siempre les voy a agradecer todo lo que me han dado. Ya son 15 años de una relación que la hemos ido consolidando con el paso del tiempo”, refuerza lúcido y entusiasmado Pereyra.

El lujanense está ansioso por pisar suelo mendocino, pero al mismo tiempo sabe que el tradicional festival del Valle de Uco no tuvo su mejor inicio a consecuencia de la furiosa tormenta que azotó el predio y el escenario el miércoles pasado, durante el desarrollo de la Vendimia departamental.

–¿Sabías que se suspendió la primera jornada por las fuertes tormentas?

–Estaba leyendo las noticias y la verdad que me había asustado bastante, más que nada por la gente. Sé que las fuertes lluvias hicieron varios destrozos. Por eso espero que no se presente algo así para lo que queda del festival, más que nada por la tranquilidad de la gente que se acerca a disfrutar.

–Igual, se te nota entusiasmado por tu vuelta a Mendoza...

–Sí, totalmente. La verdad que volver a Mendoza y poder estar en un festival tan importante como lo es el de la Tonada a mí me llena de felicidad. Siempre será un honor estar en esa querida tierra y más si me tienen en cuenta para estar en un escenario tan importante.

–¿Y cómo hacés para armar un show cuando sabés que vas cerrar el festival, como en este caso?

–Se comienza a cranear todo desde los nervios y la ansiedad, porque sabés que vas a pisar un escenario  imponente. Lo más importante en todo esto es la gente, porque vos podés dejar lo mejor arriba del escenario, pero si la gente no te acompaña se puede dar todo distinto. Nosotros, los artistas, en los festivales somos un ingrediente más. La verdadera fiesta la pone la gente. Yo, sinceramente, sé que la gente que me sigue se sabe todas las canciones  a lo largo de estos años, sin embargo uno trata de poner lo mejor a nivel de imagen y puesta en escena. Uno tiene que planear algo bien armado a nivel de espectáculo, que en definitiva es lo que la gente se merece. Y justamente en el escenario de Tunuyán se da todo esto. Entonces yo lo disfruto y lo aprovecho un montón.

–También llegás a Tunuyán para despedir Con alma de pueblo...

–Es una placa que tiene casi tres años y a lo largo de todo ese tiempo me dio muchísimo. El disco tiene una canción homenaje a Luján y otra hace lo mismo con Mendoza,  aparte de un puñado de clásicos del folclore. Es un disco con una raíz folclórica muy fuerte y tenía ganas desde hace mucho tiempo de hacer una placa así. Si bien nunca dejé de hacer folclore, tenía una necesidad de regar esa raíz una vez más. Me encanta hacer folclore como buen argentino que soy. Es un disco que ya está cumpliendo su ciclo, pero igual la gente lo sigue acompañando y lo sigue cantando. Y eso a mí me da mucha emoción porque es un disco que lo hice con mucho cariño. Aparte fue disco de oro, se quedó con un premio Carlos Gardel y tuvo una nominación a los Grammy Latinos. Así que más no le puedo pedir, para mí cumplió un ciclo maravilloso.

–Se llena de nostalgia tu voz cuando hablás de este trabajo. ¿Por qué?

–Porque es un homenaje a la gente que aún guarda su alma de pueblo. Yo soy un agradecido de haber recorrido muchos lugares del interior del país que aún atesoran esta esencia. También es un homenaje a mis padres, que son del interior. Con las canciones uno puede teletransportarse a cualquier lugar y de repente  cuando en las giras me nombraban Luján había algo mágico que me hacía brillar los ojos. La música te lleva a tu tierra por más lejos que estés.

–¿Así nació el homenaje a Mendoza?

–Con Mendoza tuvimos un amor a primera vista. Y como toda pareja hemos ido trabajando en fortalecer la relación. Siempre Mendoza me recibió con los brazos abiertos y ya es un amor de 15 años. Yo siempre le estaré agradecido al público mendocino por el respeto y el cariño. Hace muchos años mi viejo iba a cantar a la Fiesta Nacional del Chivo de Malargüe y no me quería llevar. Y yo solamente tenía 11 años y escribí Soy mendocino. Entonces apenas me escucharon decidieron llevarme, y es así como llegó este romance con Mendoza. Creo que todo esto pasó porque hay una relación especial.  

–¿Cuál es el hilo conductor del disco nuevo que estás preparando?

–El hilo conductor va a ser siempre el folclore. Podés hacer una balada bien pop, pero con charangos y quenas. Todo esa búsqueda es la que me tiene atrapado y entusiasmado en el disco que quiero hacer. El hecho de   estar trabajando con un productor como Andrés Castro me ha hecho buscar esa fusión y ese sonido para alcanzar una apertura bastante grande en mi música. A mí este proceso me ayuda a crecer y me hace encontrar siempre esa vuelta de rosca que necesitás cada vez que estás por componer un nuevo material discográfico.

–¿Pensás en hacer algo fuera de la música?

–Tengo algunas propuestas para hacer televisión, algunas participaciones en novelas que están por comenzar a producirse o la música para este estilo de proyectos. Pero lo cierto es que no hay nada cerrado aún. Lo más pronto es la salida del nuevo disco, que estimo estará en la calle este año. Estoy concentrado solamente en esto y es donde pongo toda mi energía. Es lo que me pasa siempre, me gusta hacer una sola cosa a la vez y no hacer algo a medias.