Último momento: el pajarito azul de Twitter está por tirarse de la altura de la estupidez de los periodistas, abogados y twitteros que no entienden nada tras el escándalo derivado por el vuelo de la escritura de Andrés Calamaro en su cuenta.
Esta podría ser, n el reino de la imaginación, la forma de resumir el enorme revuelo y el linchamiento mediático que se cernió sobre Andrés Calamaro a raíz de que el músico relatara un falso episodio donde hizo una confesión, falsa obvio, de un supuesto asesinato que él había cometido en España.
Tras el relato el autor de Flaca retomó el tema y escribió: “Para mí el tweety es literatura o provocar pensamientos. Por lo visto es una propuesta que le queda demasiado grande a algunos bobinas”.
No obstante, este país da para todo, como dicen en la sobremesa los parientes de Doña Rosa: los dichos de Calamaro parece que llegarán a la Justicia.
El abogado Julio Torrada, cuyo estudio está en La Plata, contó en el programa radial de Mauro Viale 360 “que patrocina a una persona que se sintió afectada por las declaraciones del músico".
El abogado, en comunicación telefónica con Viale, aclaró: “Él escribió sobre un supuesto asesinato. Hay elementos para que declare en la Justicia. Esto roza la apología del delito. No lo hemos denunciado por ningún delito en particular, sino para que se lo investigue y rectifique o ratifique sus dichos sobre el supuesto crimen cometido en España".
Calamaro se puso creativo en su cuenta y dio detalles, como si fuera un cuento, del supuesto crimen.
“En un altercado callejero ... pues le quite la vida a un yonqui (término utilizado para denominar a un heroinómano) en Madrid.”, escribió.
Las siguientes frases siguieron el miércoles a la tarde con el mismo relato contando que los barrios Malasaña y Chueca de Madrid solían estar “tupidos de yonquis con jeringas colgando clavadas” y dijo que podía ser una zona peligrosa. “Aunque filosóficamente es interesante, y no es nada del otro mundo; le quite la vida a alguien y tampoco estoy demasiado orgulloso de eso”, reafirmó más adelante.
“Los soldados, los mercenarios, los asesinos, y los chorros en situaciones limites, a veces de ven obligados a ... Aquella vez fue puro instinto, yo queria defender a los que estaban conmigo ... No hubo casi pelea, digamos que lo maté como a una rata ...”, siguió El Salmón.
A medida que iban aumentando las palabras de otros usuarios, Calamaro dejó en clara su posición: “Me da un poco de lastima, pero hice bien”. Y cerró su andanada de mensajes de la siguiente manera. “Un yonqui vive para consumir drogas duras, pincharselas ; ya abandono todo ... apenas come ... no tiene nada mas que una dosis y necesidad. Nadie fue a reclamar por aquel yonqui, a nadie importaba ... Como a nadie le importa un bobo que se ensancha en tweety.” (sic).
Luego volvería para decir que “fue sólo una vez y hace mucho”.
Consultado sobre si era una declaración a tener en cuenta, el músico no respondió y continuó con los comentarios en la red social en tono burlón: “SOY PATRICK BATEMAN (personaje de Psicópata americano ).... confesamos asesinatos !!!”, puso sobre las siete de la tarde cuando la noticia ya estaba en los principales portales de la Argentina.


