Perry, de 27 años, asistió a una fiesta en el lujoso Chateau Marmont de Los Angeles y se lució con un vestido strapless negro con corset drapeado y lunares violetas que le hacían juego con sus mechones en el pelo. Hasta ahí, la cantante de "I kissed a girl" estaba impecable, pero a la salida de la fiesta los paparazzi captaron con sus cámaras un bulto de tela blanco que asomaba de su escote.
¿El pañuelo de la dama, parte del forro de su vestido o simplemente la prueba de que sus curvas necesitan un "apoyo" para verse mejor? Por suerte para ella, Justin Bieber y Selena Gómez también fueron invitados al evento, informó el sitio The Sun, por lo que la atención de los paparazzi no se centró sólo en ella.


