La vida de Jorge Bergoglio antes de ser el papa Francisco

Por UNO

El actor Darío Grandinetti es el protagonista de Francisco, el padre Jorge, filme en el que encarna a Bergoglio en una biopic sobre el Papa que, basada en el libro de la periodista Elisabetta Piqué, dirigió Beda Do Campo Feijóo que se estrena hoy en nuestros cines.“Tuve que investigar a una persona muy atractiva, que me hizo crecer como persona. El proceso de construcción del personaje fue muy enriquecedor y además, descubrí que se trata de un tipo coherente que siempre hizo lo que dijo”, sostuvo Grandinetti, enumerando algunas de las cuestiones que surgieron en el rodaje de la película.

Francisco, el padre Jorge es una coproducción argentina-española que se filmó en Buenos Aires, Madrid y Roma, y que sigue la vida de quien fue arzobispo de Buenos Aires, desde su adolescencia hasta el día en que fue nombrado Papa.

“Yo algo conocía de la vida del padre Jorge, pero mis colegas españoles no tenían información sobre quién era Francisco antes de llegar a ser Papa y se quedaron sorprendidos”, dijo el actor argentino.

A Grandinetti lo fueron a buscar especialmente para el papel y una vez que la película inició la producción, él comenzó a relacionarse con amigos, familiares y personas que conocían a Bergoglio.

“Hay gente que se emociona mucho cuando habla sobre el Papa. Los días que grabamos en la Villa 21 (fueron cinco) a mí me trataban como si fuera él. Realmente fue increíble”, contó Grandinetti.

El actor de 56 años señaló que la mayoría de las personas de la villa que aparecen en la película conocen a Bergoglio y que muchos de los diálogos fueron improvisados con los actores que previamente habían tenido una vivencia con el padre Jorge. En esos días de rodaje participaron 30 habitantes de la Villa 31, que aportaron la logística y siempre estuvieron al cuidado de los detalles de la producción.

El Papa 266

El 13 de marzo de 2013, el cardenal Bergoglio fue elegido por sus pares como el 266 Papa de la historia, en el cónclave en la Capilla Sixtina del Vaticano, con lo que se convirtió en uno de los argentinos más importantes de la historia del país.

“No podía dejar que la presión invadiera al personaje, así que, para mí, durante ese tiempo fue un trabajo como cualquier otro. Lo tomé con la misma responsabilidad. Eso sí, antes y después de rodar siempre supe que la repercusión iba a ser mayor”, señaló Grandinetti.

Asimismo, el actor resaltó el hecho de que se trate de “este Papa y no de cualquier otro, por el rol político que lleva adelante”.

“No me da lo mismo haber hecho a Bergoglio, por el compromiso que ha demostrado. Jamás alguien se hubiera imaginado a un Papa que acercara al diálogo a Cuba y a Estados Unidos, que reconociera al Estado Palestino o que llamara por teléfono a una persona violada por un obispo”, indicó.

Uno de los momentos centrales de la película es cuando el padre Jorge –como él pedía que lo llamaran– es elegido en la Capilla Sixtina. Pese a haber rodado en escenarios naturales, la producción decidió recrear el legendario templo pintado por Miguel Ángel en un estudio en Madrid, trabajo que se logró con creces.

Al respecto, Grandinetti destacó la labor de todo el equipo de Francisco, el padre Jorge, pero, sobre todo, la del director de fotografía Kiko de la Rica, ganador del Goya 2013 por Blancanieves.

Si bien el largometraje trata con condescendencia las denuncias contra Bergoglio por su supuesto rol en la dictadura, lo que sí logra es mostrar los orígenes del Papa y su compromiso con los más necesitados.

“Espero que esta película sirva para entender un poco el porqué del comportamiento del padre Jorge. Que se vea que no cambió el día que llegó al trono de San Pedro, sino que sus palabras siempre estuvieron reflejadas en sus actos”, sentenció el actor.

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