Espectaculos Domingo, 27 de mayo de 2018

La venganza será terrible en el Sheraton

Alejandro Dolina se presentará el próximo fin de semana junto con Patricio Barton y Gillespi con este programa radial que lleva más de 30 años al aire y es uno de los estandartes de la radiofonía argentina

Conductor, escritor, músico, actor y muchas otras facetas se le pueden sumar a Alejandro Dolina. Es que el destacado periodista argentino lleva más de 45 años en el ambiente de la radio y de la televisión.Luego también se sumergió en las letras y en la actuación pero su fuerte comenzó el 2 de abril de 1985 con Demasiado tarde para lágrimas y El ombligo del mundo junto con Adolfo Castelo. Es que ese programa fue mutando el nombre pero, según declara Dolina, es el comienzo de La venganza será terrible.

Este programa es un clásico de la radiofonía nacional no solo por su impronta sino por su estilo único, ya que los programas pueden ser presenciados por el público que se haga presente en el lugar.Con La venganza ha hecho gira por distintas provincias y ahora desembarcará nuevamente en Mendoza.

Acompañado por el músico Gillespi y Patricio Barton, Dolina comenzará su programa a las 22.30, en el hotel Sheraton.

El conductor habló con Escenario y contó cómo han transcurrido estos años desde el comienzo de este ciclo.-¿Qué podremos ver en la presentación? -Todo el equipo. No difiere mucho una vez de otra salvo las pequeñas diferencias que se van produciendo en los contenidos, año tras año. En los últimos tiempos estamos con Gillespi y ahora tenemos una parte más rica desde lo musical. Él viene no solo con su bagaje de conductor radial sino también con su bagaje de músico.-¿Cómo ha pasado el tiempo, tras 30 años de programa?-El tiempo nos afecta como a todos. Estamos más diestros, más sabios, menos graciosos, más viejos. Crecemos en dirección a una madurez más interesante pero menos encantadora.-¿Qué opinarías de tus primeros programas si volvieras a escucharlos?-No escucho mucho los programas pero el año pasado hicimos un libro que es el de los 30 años y tuve que escuchar programas para preparar los contenidos. La verdad es que los oigo sencillos, elementales, tienen mucho encanto y son divertidos pero los de ahora son más completos.-¿Ha cambiado el oyente de La venganza?-A uno le parece que es el mismo público porque tiene el mismo aspecto juvenil, entusiasta pero al mirar el almanaque creemos que pueden ser los hijos de aquellos tipos. En cuanto al target, es más o menos el mismo. Personas que han estudiado, tienen algo que ver con los libros, son docentes. No es un programa intelectual pero sí es de gente aficionada a historia, literatura. -¿Cómo influyó el avance tecnológico?-Han cambiado las formas de llegarle a público, seguimos llegando por la radio y el teatro pero también contra con las aplicaciones nuevas de la tecnología. Antes dependíamos de las áreas de cobertura extensa de las radios y ahora nos pueden escuchar de todo el mundo. Nos ha pasado que nos digan los escucho todos los días en Pekín.-¿En todos estos años creés que ha evolucionado la sociedad?-Siento que no hemos avanzado como sociedad. Seguimos en movimientos pendulares de ida y vuelta. Algunos de nuestros problemas como el odio, la intolerancia, y por momentos esto recrudece. Creemos que lo superamos pero después volvemos a caer en eso. Me preocupa mucho.-¿Actualmente estamos así?-En la actualidad lo veo así, que estamos en momentos de mucha aspereza, intolerancia, odio de unos y otros. Tenemos los problemas que tenemos y lo que creo que hay que hacer es tratar de quitar el odio del asunto porque va a aparecer un asunto nuevo, que todavía no aparece, que es la violencia. Las diferencias están en cómo pensamos para resolver las cosas. Hay que quitarles el odio a las cosas para evitar que aparezca algo que todavía no aparece.-¿Invitarías a Macri a tu programa?-No porque se trate de Macri pero no invitamos personas. No hacemos entrevistas, no es el tipo de programa porque es algo teatral de ficción que inventamos situaciones de comedia, musicales. Una conversación con Macri o cualquier otro funcionario no sería lo que está esperando el público. En toda la historia de La venganza hemos tenido invitados que venían a actuar. Venían actores, músicos que se sumaban a los pasos de comedia o hacían su arte, no venían a someterse a un reportaje sino a participar en una situación artística.-Algunas personas te critican por cobrar una entrada y no venir gratis...-Es imposible ir gratis. Todo el mundo cobra su entrada y nosotros tenemos una entrada bastante razonable. En un tiempo lo hacíamos de ir gratis porque las emisoras de radio tenían otra realidad económica y podían pagar, no solo a mí sino a todos, un sueldo y emplear el tiempo en hacer un buen programa.-¿Antes era más factible?-En un tiempo que lo hacíamos gratis era porque nos pagaban todos los gastos. Ahora eso no sucede, antes pagaban todos los gastos que son muchos. Alquilar un teatro, los traslados, la puesta. No podemos pagarlo porque sí y hacerlo gratis. Antes por ahí había instituciones que tenían la idea que de algún modo le hacía bien a la gente y convenía contratarnos y ahora no sucede. Si queremos venir a Mendoza y la gente quiere tienen que pagar entradas. En Buenos Aires no cobramos entradas porque estamos ahí y es nuestro trabajo. La gente va a vernos pero viajar no es posible de hacerlo gratis. Lo que podemos hacer es cobrar una entrada barata con relación a otras obras. Si hay gente que puede pensar que lo que hacemos nosotros no tiene valor sería preferible que no viniera.-Tras 30 años de aire... ¿qué sigue en La venganza?-La venganza parece algo eterno pero se va modificando y se va convirtiendo lentamente en cosas diferentes. Cuando escuchamos los programas de hace 30 años parecen hechos por otras personas. Porque éramos otros, personas más jóvenes, más sencillas. A cada uno le ha cambiado el momento.

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