A ticket s'il vous plaît es el corto que la actriz mendocina Federica Cafferata inspiró y protagonizó en el Festival de Cannes 2015. Ahora será premiado en Marbella (España).

La solidaridad trae suerte

Por UNO

A los 10 años, cuando las niñas se emocionan con los actores y actrices de su serie favorita, Federica Cafferata (17) sorprendía por su actuación protagónica en el filme Road July. Cuando creció, y mientras las demás adolescentes pedían viajar a Disney, ella quería conocer la India. A los 13 ya había filmado en Colombia el cortometraje Sea Child, de la directora rusa Marina Shron, que fue postulado para competir en el Festival de Cannes 2015, en la sección The Short Film Corner. Y como si le faltaran en su joven vida experiencias fuertes, la elegida para viajar a Francia, en representación del cortometraje, fue ella, puesto que los demás participantes del filme no podían asistir. Sin embargo, sus aventuras no terminan allí. En medio de uno de los festivales de cine más importantes del mundo, Federica fue la protagonista de otro corto, inspirado en su propia historia.

Con la natural generosidad que la caracteriza desde que era una niña -porque su mamá y mentora, Soledad Bermejo, le ha inculcado que para recibir primero hay que dar algo de sí misma-, Federica le regaló una entrada a un anciano que, apostado fuera de las salas donde se proyectaban las películas en Cannes, mostrando un pequeño cartel escrito con un fibrón pedía "Una entrada, por favor" (a ticket s'il vous plaît). La experiencia, que para ella resultaba ser de lo más cotidiana, fue escuchada por un director de cine mexicano, Juan Carlos Salas, y su esposa, productora, Martha Lilia López. Quedaron cautivados por la actitud de Federica. Porque, aunque cueste creerlo, nadie regala sus entradas en Cannes, y hay cientos y cientos de personas vestidas de gala, pidiendo tickets, y directamente nadie los registra. Salas le pidió a Federica que fuera la protagonista de un corto, allí mismo, mientras transcurría el festival. Así se gestó A ticket s'il vous plaît, que fue rodado entre una mañana y una tarde, en el afamado encuentro francés. Hoy, después de dos años de aquella experiencia, la producción ha sido reconocida como Mejor Cortometraje de Cine Social en los Premios Latino, de Marbella (España). Una historia bella, simple, conmovedora, y espontánea, como la misma Federica.-¿Cómo llegaste a Cannes?-Fuimos con mi mamá, en representación de Sea Child, porque la directora no podía ir, y apenas dan dos acreditaciones por producción. Lo que sí es muy difícil después es obtener entradas para las proyecciones.-¿Y cómo sucedió el hecho que dio lugar al corto? -Llegamos al festival con mi mamá, y comenzamos a ver a esta gente que pedía entradas, con carteles, en la entrada de las galas. Desde el primer día me llamó la atención un señor, vestido de traje, impecable. Habrá tenido unos 70 años. Mostraba un cartel así chiquito de cartón escrito con fibra que decía "A ticket s'il vous plaît". Una noche, saliendo de una gala, lo vi y me acerqué. Le dije, un poco en francés y un poco en inglés, por supuesto era difícil comunicarse, que si me daban entradas se las iba a regalar. -¿Cuál fue su reacción?-Con gestos me dijo que gracias, pero que no hacía falta, a lo mejor no me creyó que lo haría. -Pero sí lo hiciste...-¡Sí! A la noche, llegamos al departamento y por mail me avisaron que tenía dos tickets para el día siguiente. Le dije a mi mamá: "¡Ya está, mañana se las doy!". Mucho no le convencía la idea, porque sólo habíamos entrado a una película. Pero yo se las había prometido, y se las quería llevar. Al otro día retiré las entradas temprano, las busqué y apenas lo vi se las di, él me agradeció y después no lo vi más. -¿Cómo se convirtió esta historia en un cortometraje?-Lo que sucedió es que después de las proyecciones, los que participábamos en la sección Short Film Corner nos juntábamos en una especie de after office, a charlar, a intercambiar contactos y a contar experiencias. Yo relaté esta anécdota y el director Juan Carlos Salas la escuchó, y me pidió filmarla. -¿Cómo lo tomaste? -Creí que era una idea para más adelante. "No, vamos a filmar mañana", me dijo, y armamos ahí la producción. Él era director, su mujer productora, de inmediato saltó una persona que dijo que hacía el sonido, y así... En 15 minutos habían armado una historia alrededor de mi historia. Esa noche salimos a cenar y arreglamos todo para el otro día. -¿El hombre al que le diste las entradas participó en el corto?-¡No lo encontramos más! Lo buscamos, pero no pudimos dar con él. Entonces elegimos a una persona con características similares, y filmamos con él. -¿Lo terminaron de filmar en un día?-Sí, fue todo muy rápido y sorprendente. En una mañana y una tarde teníamos los crudos y después se hizo la posproducción, que fue más larga. -¿Tenés algún dato del señor al que le diste las entradas?-Sólo sé que se llamaba Jean Piere y que no sabe que filmamos el corto con su historia. Quizás algún día se entere...

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