La popularidad de Silvester Stallone (69) entre sus colegas quedó a la vista en el almuerzo de los nominados al Oscar de este año, que se realizó el lunes 8 en el Hotel Beverly Hilton.
Mientras que los turistas se querían sacar fotos con los artistas que veían en el lobby -Matt Damon fue uno de los más amistosos a la hora de prestarse a las selfies-, del otro lado de la puerta, donde sólo se pasa con credencial, el más requerido entre los actores fue Sylvester Stallone. Hasta el propio DiCaprio pidió sacarse una foto con él.
El actor siempre fue considerado "un tipo cool", y con ese respeto lo tratan sus colegas ahora que está de regreso a las grandes ligas en la secuela de Rocky, Creed: Corazón de campeón, para la que está nominado por tercera vez a un Oscar, en este caso como mejor actor de reparto.
Las otras dos oportunidades fueron en 1977, justamente como actor principal y guionista de Rocky, la historia del boxeador Rocky Balboa que ahora revivió gracias al director Ryan Coogler, que lo sacó del arcón de los recuerdos y lo puso a entrenar a Adonis, el hijo de Apollo Creed, némesis del boxeador en el pasado.


