“La obra nos refleja”

Por UNO

Por Gisela Emma Saccavino

La dupla creativa integrada por Pepe Cibrián y Ángel Mahler, una de las más taquilleras del país, trae a Mendoza su última criatura artística: Excalibur, un musical inspirado en la leyenda milenaria del rey Arturo. Tres funciones se pondrán en escena hoy, mañana y el domingo, a las 21, en el teatro Plaza.

Además, con el objetivo de generar potenciales espectadores, a la hora de emprender su gira por el país el tándem decidió diseñar dos versiones de la obra: una “reducida” de 70 minutos, para ser disfrutada por niños en edad escolar, y otra de 150 minutos, para adultos y con una puesta más compleja.

Sentado en una de las pocas butacas que quedaron libres al ser copadas por chicos de escuelas, Ángel Mahler, responsable de la música de la propuesta, charló con Escenario & Tendencias de la significación personal de la obra.

“Todas las obras tiene un porqué. No se elige un título porque sí. En este caso, el símbolo de la espada es muy fuerte, para mí y para Pepe tiene una connotación especial. Significa el logro, ser fiel en tu vida a lo que vos deseás, a lo que estás convencido de hacer. De hecho, lo que pasa con Arturo, que es el único que llega a conseguir esta espada, es un símbolo de lo que nosotros hemos hecho con nuestras vidas, es decir, hemos sido fieles a lo que sentimos”, explica el responsable de célebres musicales como Drácula.

“Además –agrega– en esta obra en particular la redención está puesta en Merlín, un personaje mágico que logra hacer cosas que a cualquiera le gustaría, como volver a alguien de la muerte”.

La identificación funciona, para Cibrián y Mahler, como un motor de inspiración, una fuente en la que abrevan a la hora de emprender una búsqueda artística: “Las obras son excusas para contar lo que te pasa. En este caso Merlín, que es un personaje muy divertido, porque la vida también tiene esta arista, es para mí mi padre, que murió el año pasado; yo y Pepe somos un poco Arturo. Es decir, vamos escribiendo sobre las cosas que nos van sucediendo en la vida”.

La función catártica del arte adquiere plena fuerza en Mahler, quien confiesa que la creación opera en él como un medio de sanación: “No es que no hagamos terapia o no queramos conocer profundamente nuestro ser, sino que en la obra uno plasma muchas cosas que son muy difíciles de explicar con palabras. Lo mismo sucede con la música, que es algo que simplemente se siente”.

Los personajes de esta “leyenda musical” no fueron concebidos como típicos, sino que “tienen mucho humor y Merlín (que en la versión para adultos es encarnado por el actor fetiche de Cibrián y Mahler, Juan Rodó) es el mejor ejemplo, no es el típico viejo que estamos acostumbrados a ver, de barba y sombrero, es muy sabio pero a la vez muy tierno y divertido, como lo era mi papá”.

Piezas de aquí y allá fueron armando un rompecabezas único en la cabeza de los autores hasta cristalizar en “nuestra propia leyenda”, destaca Mahler, y explica que aunque figure que Cibrián es responsable de la letra y él de la música,“hay una conexión interna muy fuerte, por eso siempre decimos que no se sabe dónde empieza lo de uno y termina lo de otro, es parte de un mismo proceso, y así tiene que ser”.

Esta leyenda universal, cuenta el compositor, sirvió sobre todo para crear una auténtica “comedia musical argentina, que tiene el plus de estar hecha con sangre latina”.

Hazañas de un enamoradoEl musical Excalibur, siguiendo el estilo de la dupla Cibrián-Mahler, busca impactar desde lo visual a través de los recursos de la escenografía, la luz y el vestuario. Las letras de Pepe Cibrián, la música de Ángel Mahler y los efectos visuales confluyen como elementos que enriquecen la emotiva historia.

El elenco, encabezado por Juan Rodó como Merlín, está integrado por más de 30 artistas que actúan, cantan y bailan, elegidos en estrictas pruebas. Desde lo visual se buscó una escenografía monumental y un vestuario con más de 220 trajes, 72 pares de botas especialmente diseñadas, 60 sombreros, tocados de época, armaduras y pelucas.

Excalibur, adelantan desde el elenco, habla sobre “los valores del sentido de la pelea en la vida para conseguir lo que deseamos y que traerá felicidad a quien lo logre y los que lo rodean. Habla de la magia, la ética, las pasiones, la amistad, las metas, los logros”.

Esta reflexión llega a través de las hazañas de Arturo para reconquistar aquello que le dará el derecho a reclamar su reino y el encuentro con su amada el día de su boda interrumpida por las fuerzas del mal de Morgana.

Excalibur, una leyenda musicalDirección: Pepe Cibrián y Ángel Mahler. Funciones: hoy, mañana y el domingo, a las 21, en el teatro Plaza (Colón 27, Ciudad).

Entradas: $180, $150, $120 y $100.