El retoque digital es una herramienta que puede aportar colores más brillantes, efectos más dramáticos y formas más definidas. Pero un exceso de Photoshop puede resultar perjudicial.
La última "víctima" del retoque digital es la actriz Drew Barrymore, portada de la revista InStyle. Lo cierto es que a primera vista, Barrymore (que acaba de publicar su compromiso matrimonial con su novio, Will Kopelman), aparece hermosa, con un vestido blanco y la melena suelta.
Pero a los retocadores se les fue la mano. Las caderas de la actriz aparecen un tanto adulteradas, sobre todo su lado izquierdo que desaparece misteriosamente de la imagen.




