La nube, estrenada el pasado viernes en Netflix, es el primer largometraje del director francés Just Philippot y su debut fue realmente auspicioso. A la buena recepción de público y crítica se sumó el premio especial del jurado y a mejor interpretación femenina en el Festival de Sitges 2020, referencia obligada del cine fantástico.
La nube: Frankenstein ahora cría langostas
El filme ubica en el centro de la historia a Virginie (sobresaliente actuación de Suliane Brahim), una madre que está criando sola a sus dos hijos, Laura (Marie Narbonne) y Gastón (Raphael Romand). La granja familiar está al borde de la quiebra, a pesar de que la cabeza de la familia trabaja incansablemente en la cría de saltamontes comestibles (para convertirlos en harina), pero para su desgracia, las crías son frágiles y no se reproducen como ella espera. Ni siquiera puede abastecer los mínimos pedidos con esta producción deficiente.
Pero por accidente descubre que a los insectos les gusta la sangre y que ese es el factor determinante para que crezcan fuertes y se reproduzcan a una escala inimaginable, haciendo prosperar el negocio más allá de sus ambiciones.
El inconveniente insalvable es que debe conseguir sangre para alimentarlos y si bien en principio los nutre con la de su propio cuerpo, es un sistema que no puede sostener indefinidamente.
Al mismo tiempo que el negocio crece, la personalidad de Virginie va cambiando. Ya tenía una relación compleja con su hija adolescente, pero la creciente obsesión de la mujer por los saltamontes no hace sino profundizar este conflicto. La joven Laura odia el trabajo de su madre, sobre todo por las burlas de sus compañeros de colegio hacia la inusual actividad que Virginie realiza.
La obsesión de esta mujer, acorralada entre la presión económica y sus deseos de ser la mejor madre para sus hijos, termina por arrastrarlos a todos. Inclusive al amigo de Virginie, Karim, un vecino vitivinicultor que, como ella, trata de sobrevivir en una economía que castiga a los agricultores. Todos ellos serán testigos de la transformación de Virginie, que ve en los insectos (tantas veces objeto de terror en el cine) su salvación y su ruina al mismo tiempo.
A partir de estos elementos, Philippot construye un relato donde el drama y la profunda indagación psicológica de sus personajes (sobre todo de la protagonista) van construyendo el espacio propicio para el terror. De madre trabajadora a una mujer consumida por su cercanía a los saltamontes, donde por momentos se vuelve el verdadero “monstruo” del filme, sin dejar de lado la empatía que provoca el hecho de que aspira con su trabajo a darles un futuro mejor a sus hijos.
Virginie, que precisamente hace un producto orgánico, muy solicitado en ciertos círculos que propician la alimentación variada y saludable, empieza a corromper la naturaleza alterando la alimentación de sus criaturas. Es una especie de doctor Frankenstein, que fluctúa entre el amor y el horror que le provoca su creación.
Para tratar de llevar a buen puerto esta película de bajo presupuesto, el mismo Philippot empleó sus debilidades para darle un giro a su obra. Como no pudo conseguir los miles y miles de insectos que necesitaba, se centró más en el trabajo de la protagonista con ellos y en los primerísimos planos que hace de las langostas, donde consigue mostrarlas fascinantes o aterradoras, según el momento en que la historia esté transcurriendo.
Todos estos elementos se cocinan a fuego lento, sin las prisas ni los efectos sonoros tan gastados del género del terror. Aquí la amenaza se percibe en el cada vez más fuerte sonido de los insectos, que a lo último parecen gritar desde sus invernaderos, hasta la conducta de Virginie, que llevará su rol de alimentadora de las criaturas a grados impensables.
La nube es una grata excepción dentro del trillado cine de terror y una demostración más de que para hacer un buen filme no se necesita un presupuesto millonario. Tan solo una buena idea y saber cómo plasmarla.
Ficha técnica
- País de origen: Francia.
- Género: Drama, fantasía, terror.
- Guión: Franck Victor. Dirección: Just Philippot.
- Reparto: Suliane Brahim, Sofian Khammes y Marie Narbonne.
- Duración: 101 minutos.
- Apta para mayores de 13 años.
- Plataforma: Netflix.
- Calificación: Buena.




