La caligrafía del gran Botafogo

Por UNO

Oscar Alejandro Trapé[email protected]

Mientras se va soltando en la charla, sus conceptos son tan claros y firmes como cuando apoya sus dedos sobre las seis cuerdas. En definitiva, a Miguel Botafogo, que hoy se hace llamar Don Vilanova, es tan interesante escucharlo hablar como tocar. Y qué mejor esta nueva visita del virtuoso guitarrista a Mendoza para aprovecharla, porque no solo dará esta noche un show acústico en el N8 Estudio, sino que antes dictará una clínica de guitarra en el edificio de Cultura. Allí mismo presentará su octava edición literaria: Pentatónicas, usos e ideas.

“A los productores les cuesta mover a toda una banda, por eso ahora voy con el show acústico y en solitario. Y más ahora, que tenemos una invasión de números internacionales y todos se vuelven locos con ellos”, abre la charla Vilanova, bien crítico con lo que pasa en la escena musical actual, y agrega: “Sé que hasta a Fito Páez le está costando vender su nuevo espectáculo. Hay como un cierto descuido hacia el músico nacional”.

De a poco nos vamos metiendo de lleno en la visita de Vilanova a Mendoza, y entonces el virtuoso músico explica cómo será su clínica, que desarrollará pasado el mediodía en Cultura. “Voy tirando conceptos y algunas puntas para que vayan desarmando el ovillo. Igual yo no soy Luis Salinas o Spinetta, lo que hago es mostrar que estudiando, indagando, se pueden hacer cosas maravillosas y que suenan excelente”. Allí también habrá tiempo para que el ex Pappo’s Blues muestre su nueva obra literaria. “En Pentatónicas, usos e ideas muestro lo interesante que es dicha escala. Está hace más de 25 mil años en la tierra, este dato lo rescaté luego de un estudio que realicé basado en los registros antropológicos. Aparte las páginas están hechas de papel reciclado y los textos son en manuscrito”, explica el guitarrista.

Mientras que de su show, en N8 Estudio, adelanta: “Es acústico y hago temas míos y clásicos del blues, la música de la cual estoy enamorado desde siempre. Y siempre hay lugar para un homenaje a Pappo, definitivamente fue mi mentor”.

A propósito de la mención, Botafogo, bautizado así por el mismo Carpo, recuerda sus andanzas junto con Napolitano durante la década del '70 en España. “Allí tocamos con una formación atípica de Pappo’s Blues y hasta hice de Norberto una vez. Él se fue de España y el productor que nos contrató, con un revólver en mano, nos dijo que debíamos cumplir con las fechas. Entonces me batí el pelo y esbozaba a oscuras como lo hacía Pappo”, revela con una carcajada apenas contenida.