Julio Le Parc será reconocido en Buenos Aires

Por UNO

El centro cultural Kirchner celebra la trayectoria del artista mendocino Julio Le Parc con un homenaje que tendrá lugar hoy a las 17, en el hall principal del antiguo correo central, donde se emplazará la obra Esfera azul, emblemática y representativa de su trayectoria artística.“Es una obra muy significativa: un móvil esférico, de color azul, con movimiento, que incluye la incorporación de los elementos externos a la obra: está instalado en un espacio paralelepípedo, que tiene en el techo un vitral, y en un día nublado hay poca luz. El aire que circula, hacer mover los elementos de la esfera y las placas aunque sean de color azul –no son espejos– reflejan las imágenes del entorno. Entonces es muy emblemática de mi trabajo”, cuenta Le Parc.

Pionero del arte cinético, su trabajo posee un magnetismo que provoca que uno no pueda quitar la vista de encima: la esfera se forma con cientos de pequeños cuadrados de acrílico de color azul, que penden de un hilo, que giran en el lugar y crean efectos ópticos, el gran motor que alentó sus búsquedas estéticas.

Según la descripción del propio artista, “los cuadrados se suspenden en el aire mediante un finísimo hilo de nylon, de manera que pueden tomar cualquier posición, dando vueltas cada uno independientemente. Sus posiciones posibles son indeterminables, volviéndose su movimiento más cauto o más rápido según la fuerza del aire, y la iluminación asimismo se modifica según el ángulo de incidencia de la luz, variable con dicho movimiento”.

La presentación al público de esta emblemática esfera se enmarca en el ciclo “Homenajes” del centro cultural a artistas argentinos consagrados y en paralelo en el auditorio 513 del edificio porteño se realizará una proyección de cortos sobre exposiciones sobresalientes de Le Parc: Le Parc Lumière, Biennale de París y Di Tella.

“Las primeras experiencias que hice con elementos móviles partían de las cajas luminosas, y se realizaron a comienzos del año 1960. Estaban destinadas a servir como una suerte de diafragmas que modificaban sus formas según su posición, dejando pasar más o menos cantidad de luz. Me di cuenta, casi de inmediato, que con ellas podía experimentar, de forma independiente, los mismos problemas que me preocupaban en aquel momento. Es decir, la múltiple variedad de situaciones en una misma experiencia”, relata el artista.

La producción exhibida en el centro cultural prolonga y reformula las búsquedas de entonces, con sus continuels-mobils trabajos cuya propuesta estaba centrada en “combatir la pasividad, la dependencia, el condicionamiento ideológico, desarrollando la capacidad latente de reflexión, de comparación, de análisis, de creación, de acción” en los espectadores.

Radicado desde 1958 en la capital francesa, París, Le Parc mantiene una activa participación en el circuito artístico argentino y latinoamericano y llegó a la Argentina para participar del homenaje en el antiguo palacio de Correos, para asistir luego, en calidad de invitado de honor, a la Bienal Internacional de Curitiba 2015 (Brasil), cuya edición actual, del 3 al 6 de octubre, estará dedicada a la relación entre la luz y el arte.

Desde fines de los ’50 Julio Le Parc (Mendoza, 1928) ha llevado adelante obras basadas en las relaciones entre espacio, materia, luz y movimiento. Su trabajo apunta a provocar los modos convencionales de la percepción, formulando un planteo dinámico de las formas en su relación con el entorno y la mirada.

Fue co-fundador en 1960 del GRAV (Grupo de Investigación de Arte Visual) y ensaya desde entonces distintas exploraciones geométricas y cinéticas operando con la luz, los nuevos materiales y la inclusión de nuevas tecnologías para la producción visual, buscando generar experiencias que modifiquen el sitio del espectador.

Como representante de nuestro país, fue ganador del premio mayor otorgado en la XXXIII Bienal de Venecia. Y ha sido protagonista de algunas de las más impactantes y exitosas exposiciones en Buenos Aires. Su muestra individual en el Centro de Artes Visuales del Instituto Torcuato Di Tella en 1966 fue la que más público convocó en toda la historia de esa renombrada institución.