Joaquin Phoenix, ganador del Oscar
"Creo que nos hemos desconectado del mundo natural. Y muchos somos culpables de tener una visión egocéntrica de creer que somos el centro del universo. Nos metemos en la naturaleza y saqueamos sus recursos", afirmó.
"Cuando usamos el amor y la compasión, el ser humano es tan creativo que podríamos crear e implementar sistemas de cambios que sean beneficiosos para todos los seres vivientes y el medio ambiente", agregó.
También se refirió a la crueldad contra los animales citando un ejemplo de una vaca y su cría.
"He sido una vergüenza toda mi vida. He sido eogísta, cruel a veces, y una persona con la que ha sido difícil trabajar y estoy muy agradecido de muchos de los que están acá por haberme dado una segunda oportunidad. Creo que ese es uno de nuestros mejores momentos, cuando nos apoyamos mutuamente. Eso es lo mejor de la humanidad", reconoció.
Y cerró emocionado con unas palabras de su hermano, también actor, River Phoenix, quien murió en 1993 con apenas 23 años por una sobredosis. "Corre al rescate con amor y la paz te seguirá".
Un ser humano atribulado y psicótico
La interpretación de Phoenix dista enormemente de la de Ledger. El actor de "Secreto en la montaña" compuso un personaje oscuro y ajustado a lo que se conoce de las historietas.
Phoenix, en cambio, interpretó a un ser humano atribulado y psicótico, producto de una sociedad enferma con un estado ausente y persecutorio.
El tres veces nominado a la estatuilla de la Academia, nacido en San Juan de Puerto Rico, que viene de ganar todos los premios desde la premier mundial en Venecia, bajó de peso y se metió en la piel de un Arthur Fleck que vive en una ilusión presente y futura, en la que mezcla lo que vive, siente y desea con lo que realmente le sucede.
No en vano "Guasón" fue calificada como "película de personaje", en el que la cámara se posa sobre él en casi la totalidad del filme y, cuando no lo hace, se lo extraña.