Selva Florencia [email protected]
El jueves llega a Mendoza la versión cinematográfica de Cincuenta sombras de Grey, la novela más exitosa y polémica de la década. Detalles para irse preparando y claves de un fenómeno inagotable
Invitación a perder el control
Sexo, romance, un apuesto millonario y una alta dosis de curiosidad. Esos cuatro factores pueden acercarnos a entender el fenómeno de ventas que significó en la literatura universal la trilogía Cincuenta sombras, cuyo primer libro fue editado en 2012 y hasta la fecha vendió más de 100 millones de copias en papel y digitales en todo el mundo.La versión cinematográfica de la saga erótica de la británica E. L. James se estrena este jueves en los complejos de cines locales, mientras que en varios países desembarcará el sábado, Día de los Enamorados.
Los sucesos de los tres libros fueron condensados para que aparezcan todos en esta única película.En Argentina, el INCAA la calificó “apta para mayores de 16 años con reservas”; es decir que los menores de esa edad no podrán ingresar a la sala si no están acompañados por uno de sus padres o un tutor legal.La cinta dura 124 minutos, de los cuales al menos 20 son escenas de sexo, aunque no todas las acciones controversiales que figuran en las páginas han llegado a la pantalla. Por ejemplo, la escena en la que Christian Grey remueve el tampón que Anastasia Steele está usando, como parte de un juego previo al sexo, no figura en el guión.Hasta ayer la producción había batido un récord al vender 2,75 millones de entradas anticipadas en todo el mundo antes de su estreno.En Mendoza, los complejos Cinemacenter y Cinemark tienen esa opción desde hace un mes, y ahora Village también se sumó. Todavía quedan tickets para verla el jueves.Sabemos entonces que los libros fueron un megaéxito y que la película también lo será, lanzando al estrellato a sus dos sexies protagonistas: Dakota Johnson y Jamie Dornan.Sin embargo, la pregunta que nadie puede responder es: ¿por qué esta historia tuvo tanto éxito? Es la misma consigna que rodeó a fenómenos como el de Harrry Potter hace una década o el de la saga de vampiros Crepúsculo hace siete años.Ninguno de estos libros es excelente o se destaca por su vuelo literario. Es más, ofrecen más respuestas que conflictos, pero atrapan a millones de lectores por igual. En el camino, mientras captan más y más seguidores, pasan de mano en mano y van de boca en boca, convirtiéndose en tendencias que ocupan tapas de revistas, páginas de diarios, minutos en los noticieros, canciones en la radio y millones de posteos en las redes sociales hasta llegar a un punto en el que parece que nada ni nadie puede escapar al fenómeno.Para desentrañar las claves de esta explosión mediática, primero hay que aclarar que sobre gustos no hay nada escrito. En segundo lugar, vale decir que las razones por las que un libro se convierte en un éxito universal son aleatorias, aunque sí suelen sentar precedente sobre cómo mercadear un producto.La tecnología como base El libro Cincuenta sombras de Grey empezó como fan fiction en un blog. Su autora, E. L. James, explicó que escribir para ella arrancó como un hobby, algo para mostrarles a sus amigas, que estaban fascinadas con el sexo inocente de Crepúsculo.Lo que no esperaba James fue lo que sucedió después. A sus amigas les encantó lo que leyeron, su esposo, Niall Leonard, editó el material y, como suele suceder en Hollywood, el destino se encargó de que llegara a un editor australiano que sugirió cambiar los nombres de los protagonistas y lo publicó.A medida que el texto fue llegando a diferentes países, la mayoría de las ventas fueron digitales. Esto porque muchos de los curiosos que querían saber de qué iba este libro no querían que se supiera que lo estaban leyendo. Así, optaron por descargarlo en sus tablets o libros electrónicos, que les ofrecen discreción.Cuando explotó Harry Potter, muchos adultos compraban la versión de bolsillo para luego cubrirla con las tapas duras de libros “más serios”. Nadie quería confesar que leía la historia del “niño que vivió”.Poco original, pero efectivo La narración de James replica una fórmula contada miles de veces en novelas, libros, películas y cómics a lo largo de la historia.Desde Batman hasta El retrato de Dorian Grey pasando por Las mil y una noches, el protagonista es siempre el mismo: un millonario dañado emocionalmente que encuentra en el amor de una joven de gustos simples su pasaje a la redención.Aquí el hombre en cuestión es Christian, un apuesto y millonario joven que fue abandonado por su madre y halla en prácticas sexuales sadomasoquistas la liberación perfecta para todos sus traumas. Su interés romántico es, en tanto, una joven y bella virgen, que no busca otra cosa que cuidarlo y curar sus heridas. Pero ni la novela erótica ni las mujeres liberadas que escriben sobre sus fantasías nacieron en 2012, cuando se publicó el libro.En 1899, la estadounidense Kate Chopin publicó El despertar, que fue atacada por sus representaciones de la sexualidad femenina. Así y todo, es considerada una de las novelas más importantes de su país. Y, ¿quién puede olvidar el revuelo que provocó Jacqueline Susann con su texto de 1966, también convertido en película: El valle de las muñecas?Lo mismo se dijo en los ’90 cuando salió la serie Sex and the City: ¡por fin un producto que muestra cómo piensan las mujeres! Pues no, hay muchos ejemplos previos.Polémica en pantalla grande La versión cinematográfica de esta saga estaba destinada a llegar al cine. Lo importante no era el director ni si iba a ser apta para menores: lo vital eran los actores.Por ello se buscó a dos rostros relativamente desconocidos: uno británico, para hacer pie en las raíces europeas del libro, que es el actor Jamie Dornan, y otro estadounidense, que allanara el camino hacia la taquilla más importante (la de Estados Unidos), que es Dakota Johnson. Así, hace meses somos testigos de la construcción de estas dos estrellas a través de revistas, entrevistas e imágenes exclusivas que aparecen en los video clips de la banda sonora.En cuanto al sexo y las escenas subidas de tono, esta cinta no es otra cosa que un producto destinado a satisfacer a las masas.Quedan todos invitados a sentarse en la butaca, desde este jueves, a perder el control con una película que dejará huella, pero no por su contenido cinematográfico o sus actuaciones sino por el revuelo que habrá a su alrededor.


