Oscar Trapé[email protected]
Alcanza tal dimensión el histrionismo escénico que despliegan a lo largo de sus shows, que guardarse una carcajada resulta una tarea imposible a la hora contemplar el desfile de voces y personajes sobre las tablas. Allí, tranquilamente, puede aparecer Carlos Baute interpretando su megahit Colgado en tus manos, pero tal vez lo cierre Horacio Guarany, acompañado de los inconfundibles latiguillos disparatados de Homero Simpson de fondo.
Esa caja humorística musical se encarga de destaparla QV4, el exitoso trío tucumano que haciendo gala de su exquisita gracia para crear las situaciones más cómicas arriba del escenario, nunca deja de lado la buena música. Los talentosos Agustín Pérez Albert, Daniel Saldaño y Gustavo Parrado aterrizan este fin de semana en territorio provincial para presentar su nuevo espectáculo QV4 HDP, Humor de primera. Con este show arrancan mañana, una minigira por suelo mendocino. Estarán primero, el sábado a la noche, en el Ducal de Rivadavia, y el domingo se despiden de Mendoza en el teatro Universidad de Ciudad.
Si bien el grupo tucumano se formó hace más de 10 años, desde 2006 su carrera comenzó a tomar un rumbo ascendente que les permitió mostrar su propuesta, aunque esto se dio nada menos que en la capital del humor nacional: Córdoba. “Hace seis años nos dijeron: ‘Che, por qué no se van a hacer humor musical a Córdoba’. Y para nosotros era como ir a jugar al fútbol a Brasil. Pero la gente nos aceptó de la mejor manera, y allí todo comenzó a crecer”, recuerda Agustín Pérez Albert, de QV4 (siglas de “Quiero Vale 4”).
En ese momento, rememora Daniel Saldaño, comenzaron a imponer su singular estilo: “Fue difícil al comienzo despegar la propuesta del típico humor que se basa en los chistes. Nosotros no contamos cuentos, lo nuestro pasa por la música y por desarrollar un situación graciosa arriba del escenario. Creo que ese fue el punto que atrajo y gustó en Córdoba”.
Gustavo Parrado, ex tenor y rockero, tira sobre la mesa una de las claves que ha llevado al trío a alcanzar este lugar de privilegio dentro del humor nacional: “Son situaciones cómicas que le pasaron a un amigo o a un conocido que nosotros las desarrollamos arriba del escenario, mientras vamos mezclando la música y otros elementos tecnológicos que nos encantan”. Y agrega: “En Sudamérica fuimos el primer grupo en hacer teatro en 3D. Esto fue hace dos años, y tuvimos una aceptación tremenda pese a la innovación en toda la región. Cuando la gente llegaba al teatro les entregábamos los anteojos y el trabajo con el tema de puesta en escena fue espectacular”.
Mientras el nuevo espectáculo de estos tres desopilantes tucumanos HDP va directo a la actualidad de la televisión nacional, ironizando los contenidos de los programas de moda, sin dejar de lado la parte musical. “Hacemos un segmento que se llama ‘Lamento Argentino’, porque es verdaderamente un lamento. Después realizamos un repaso por un canal deportivo y, a su vez, van apareciendo diversos personajes”, comenta Saldaño.
Para confirmar el excelente presente artístico, el trío contrató como director del nuevo espectáculo a Marcos Bicho Gómez, quien fue durante años El Payaso Mala Onda en el programa del recordado Jorge Guinzburg, Mañanas informales. “Él se encargó de sacarnos un poco los instrumentos y nos hizo trabajar más con el cuerpo”, señala Saldaño.
QV4 HDP Funciones: Mañana, a las 21.30, en el Ducal de Rivadavia. Entradas: $80, $100 y $120. Domingo a las 20, en teatro Universidad (Lavalle 77, Ciudad) Entradas: $ 110 y $130.
“Arrancamos bien de abajo”La humildad también es una característica de estos tucumanos que mantienen de manera intacta, si dejar que el éxito los maree.
“Como todos los comienzos, el nuestro también fue duro. Y si bien los tres tenemos distintos orígenes musicales, siempre nos acoplamos de la mejor manera arriba y abajo del escenario. Yo vengo de una formación lírica, Agustín, del rock, y Daniel tenía un grupo electrógeno con el que nos acompañaba a todas partes”, tira con picardía Gustavo Parrado.
Luego, en un tono serio, Agustín Pérez hace referencia en los comienzos del grupo: “Hicimos una vaquita para llegar a Santiago del Estero en nuestra primera gira y luego terminamos recorriendo todo el Norte de nuestro país. Arrancamos bien de abajo y somos unos agradecidos del público que siempre nos elige”.
Aunque al final no puede con su genio chistoso y sostiene: “Ahora, antes de llegar a Mendoza, primero nos imaginamos el vino, nos imaginamos brindando y después seguro que nos subimos al escenario”


