Fernando G. Toledo
Es cierto: las buenas canciones no envejecen. Soportan el tiempo mejor que muchos de nosotros. Incluso, atraviesan el fango de los años con mayor hidalguía que otras expresiones artísticas (un film, un libro) y cuando a veces las reencontramos, tras mucho tiempo sin pasar por nuestros tímpanos, se nos aparecen igual de frescas, igual de buenas.
El reestreno de la película Tango feroz quizá sea una buena invitación para volver a oír un puñado de buenas canciones que no sólo integraron la banda sonora de una de las cintas argentinas más exitosas de la historia, sino que nos recuerdan como un fogonazo que esos grandes temas fueron compuestos por un dúo mendocino cuyos integrantes siguen en la música y han refrendado el talento que mostraban no sin contundencia en ese entonces.
El dúo de marras era Caín Caín, integrado por Fernando Barrientos y Daniel Martín, dos mendocinos que acabaron componiendo las canciones más exitosas de la banda de sonido de Tango feroz y que aún hoy en sus caminos (Barrientos junto a Tilín Orozco y Martín con la banda Terraplén, que produce Gustavo Santaolalla) recuerdan con cariño aquellos tiempos.
Daniel, hace poco galardonado con un premio Escenario a la trayectoria, repasó esos tiempos y se alegró al repasar el modo en que su música se metió en el corazón de tanta gente.
–¿Cómo fueron convocados para componer las canciones de Tango feroz?
–Es una historia que vista a lo lejos es muy simpática. Estábamos con Fernando Barrientos en Buenos Aires, como suelen irse los chicos que van a probar suerte allí: con una mano adelante y otra atrás. Y en ese estado, en el que no teníamos ni dónde vivir, fuimos contactados por el productor de la película, Claudio Pustelnik, quien nos hizo una propuesta muy loca. Nos dijo: “Chicos, ustedes están en la calle. Si quieren tirarnos un par de temas, podemos ver si los incluimos en una película que estamos haciendo, chiquita y con poco presupuesto, sobre la vida de Tanguito”. ¿El pago? Alojamiento por unos meses en Buenos Aires.
–Un trabajo... “por el pancho y la coca”...
–La verdad es que me siento muy agradecido por la producción. Era por el pancho y la coca, pero en ese momento eso para nosotros era muchísimo, y para ellos también. La producción estaba en un momento muy difícil porque muchos permisos para temas de Tanguito le habían sido negados. Y fue por eso que nos convocaron a hacer nuestros temas.
–Eso es un detalle importante: tuvieron que crear canciones que no eran de Tanguito, pero que encajaran con el argumento de la película. ¿Cómo surgió El amor es la fuerte, la más exitosa?
–Fue tan grande lo que sucedió con esa canción que es bueno recordarlo. Hay canciones, u obras de arte en general, que pueden ser más o menos importante en su calidad pero que cuando inciden en la gente lo exceden todo. Y esta fue una canción que no sólo fue popular, sino que incidió en mucha gente, y me consta. Y es importante eso que marcás sobre el hecho de que fue un tema pensado para la película. Y esto lo digo porque a la canción suele considerársela como otra más dentro de la historia del rock nacional. Y la verdad es que, en cuanto a estilo, sí puede pensársela así. Pero a mí me gusta encasillarla dentro del lugar de la música de películas. Fue hecha por Fernando y por mí pensando en lo que ese Tanguito (el de la película, no el histórico) hubiera generado.
–A pesar de todo, es recordada como uno de los éxitos del rock de los ’90 en la Argentina...
–Si se la considera como parte del movimiento del rock no deja de ser raro. Nosotros con la canción ganamos premios en los que competíamos con los temas de La era de la boludez de Divididos y El amor después del amor de Fito Páez. Eso habla de que la película fue muy importante y popular e hizo que las canciones también lo fueran. Aun así sigo convencido de que ubicar la canción entre las otras del rock no es lo más apropiado. Hay que pensarla en música para cine.
–Sin quitarle méritos a El amor es más fuerte, ¿no era más lograda aun la canción Tango feroz?
–Qué bueno que lo veas, porque nosotros lo era. Fue muy fuerte hacer ese tema porque hablaba de la vida de Tanguito, pero hablaba de nuestra vida también. El director, Marcelo Piñeyro, nos contó que cambió parte del guion y del rodaje de la película para poner ese tema en el inicio. Y coincido con vos: si hay que comparar, es mejor canción Tango feroz.
–Las canciones que ustedes aportaron estaban cantadas por Ulises Butrón. ¿Qué les pareció el modo en que las interpretó?
–Las cosas se dan de un modo más doméstico de lo que a veces se supone. Ulises en ese momento producía nuestro disco de Caín y fue convocado por David Lebón, que era el productor musical de las canciones. La voz de Ulises encajaba perfecto con la voz del actor Fernán Mirás, para cantar las canciones. Me consta que eso fue muy cuidado porque yo era el pianista. Estuvo perfecto.
–Hablando de bandas sonoras, tu actividad ha sido siendo importante en este sentido. Una de tus canciones fue incluida en una película de Oliver Stone y otra fue nominada a un premio Goya...
–He hecho música para siete películas, pero este tema que compuse yo y al que siguió trabajando Gustavo Santaolalla, fue elegida por Adam Peters, el compositor de la banda sonora, que es un grosso. Y es un orgullo. Es un privilegio estar viviendo de lo que a uno le gusta. Y si aparte vienen premios, más no se puede pedir.



