Interpretará a un coronel que debe encontrar y adiestrar al niño llamado a salvar la Tierra de insectos alienígenas. Será en la película Ender's Game.

Harrison Ford y su última cruzada fílmica

Por UNO

A Harrison Ford le gusta su trabajo, el reto de ser otra persona y conectar emocionalmente con el espectador, una tarea que se le ha ido complicando a lo largo de los años debido a la popularidad de sus icónicos personajes que han terminado por adueñarse de su rostro.

Lejos de pensar en jubilarse, el septuagenario actor tantas veces protagonista ha visto la oportunidad de reinventarse en esta etapa de su carrera con papeles secundarios que le permiten, una vez más, despegarse de quien es o, al menos, de la "noción que tiene la audiencia" sobre él.

"Tengo una utilidad diferente para los cineastas", confesó con motivo del estreno el 1 de noviembre de su próxima película, Ender's Game, la adaptación de la novela futurista homónima de Orson Scott Card, publicada en 1985 y que llega a la gran pantalla dirigida por Gavin Hood.

Ford interpreta a un coronel que debe encontrar y adiestrar al niño que está llamado a salvar la Tierra de la amenaza de unos insectos alienígenas.

De vuelta al infinito y más allá

El filme supone el regreso de Ford al espacio exterior 30 años después de su última aparición en Star Wars, algo de lo que sacó pecho el productor Roberto Orci y que al artista, curiosamente, ni se le había pasado por la cabeza.

A su modo de ver, el género en el que se cataloga un filme es como "el papel para empapelar paredes", un detalle que no le "preocupa en absoluto" y que no es determinante en su elección de proyectos.

De Ender's Game le sedujeron los temas que pone encima de la mesa: el militarismo, la responsabilidad de los adultos respecto a los niños o la guerra robotizada; y confía en que la cinta atraiga a "las familias, que la gente más joven vaya con sus padres a verla", porque se abordan situaciones que afectan a los adolescentes de hoy en día.

Hood le encargó que fuera la figura autoritaria del filme, que mantuviera la distancia con el reparto más joven encabezado por Asa Butterfield (Hugo) para evitar que una relación demasiado amistosa en los descansos del rodaje perjudicara la tensión en pantalla.

El director aleccionó también a los jóvenes en ese sentido, así que Ford nunca llegó a hablar de cine con ellos. Fue, dentro y fuera del set, un referente inalcanzable para un grupo de chicos nacidos a finales de los 90, cuando Han Solo, Henry Jones Jr., Rick Deckard, John Book o Richard Kimble hacía tiempo que habían dejado su huella de celuloide.

Varias generaciones lo persiguen

Ford está convencido, no obstante, de que todos eran conscientes de su trayectoria.

"Uno de los motivos reales que me han permitido continuar con una carrera es que las películas de Indiana Jones y Star Wars han pasado de generación en generación. Eso aún sucede", manifestó satisfecho de un legado que ha terminado limitándole.

"No es una carga, pero es algo que siempre tengo que considerar. Hay que lidiar con el hecho de que has pasado a ser alguien muy familiar con la audiencia por un tipo de cosa, y ahora hay que hacer otras", explicó.