Este domingo, a las 17, en la Nave Cultural, el gran Guillermo Troncoso presentará su obra teatral titulada "La niña del cerro". Esta puesta es la tercera que realiza el reconocido actor y director en formato de títeres.

"Los títeres tienen eso de conectarte con ese niño interior, con el volver a la infancia. Es tan mágico y tan simple, pero que te lleva a otro lugar. Los títeres tienen ese poder mágico de poder cautivar a los chicos y grandes", cuenta Troncoso a Diario UNO a horas antes de estrenar.

La obra trata de Brunita, una niña que junto a su familia regresan a su ranchito después de haber trabajado en la cosecha de la uva, siembran maíz, arreglan el rancho caído por el viento, reparando sus corrales, en esa tierra en donde vivieron sus abuelos y tatarabuelos. "La autora es una jujeña y cuando me llegó me interesó muchísimo porque el texto era prácticamente similar a la vida de Mendoza", cuenta sobre Gabriela Morel.

"Lo pensé como los trabajadores golondrinas que vuelven a su rancho, pero un hombre les dice que esas tierras ya no les pertenecen y ahí entra lo que es el conflicto. Es todo contado con humor, sabiendo que es un espectáculos para toda la familia. Pudimos trasladarlo a Mendoza porque se toca un tema que acá está presente. De ahí en más todos los personajes hablan en cuyano", explica Troncoso, uno de los artistas más reconocidos de Mendoza.

Esta es la tercera obra sobre títeres que realiza el director teatral. "Una vez que probaste los títeres no los vas a dejar más porque el entrar a ese mundo mágico es algo hermoso. Vos como actor te tenés que anular y la gente no te ve como actor, toda la interpretación hay que pasársela al muñeco. Para lograr eso hay un trabajo muy grande con maestros titiriteros", cuenta Guillermo que tiene el primer recuerdo de títeres cuando estaba en jardín de infantes.

La escenografía de la obra es de Rodolfo Carmona, en tanto que la confección de los títeres fue de Rosana López. "Hizo un laburo increíble", dijo Troncoso que también halagó a Sebastián Garay, Lisandro Bertín y Víctor Silione, los autores de la música que es parte de La niña del cerro. La fotografía, por su parte, es de Damián Soloducha.

Las entradas para ver esta obra, que cuenta con el apoyo del INT, cuestan $300 para los adultos y $200 para los niños y se pueden adquirir en las boleterías de la Nave Cultural. Por cuestiones de protocolo la capacidad es reducida y se ruega llegar con unos minutos de antelación.

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