Ricardo Peters un cómico al que se lo califica de continuador de Landriscina se presenta este sábado por la noche en la sala mayor de los mendocinos junto con el dúo.

Gato Peters - Los Cumpas: risas en el Independencia

Por UNO

Por Oscar Trapé[email protected]

Ricardo Peters vive en el centro de la provincia de Buenos Aires, más precisamente en la localidad de Las Flores. Aunque antes, en la década del ’70, se recibió de médico veterinario en la ciudad de La Plata y ejerció en su consultorio unos años hasta que su vida comenzó a cambiar de manera rotunda. El hombre de frondoso bigote y acento campechano se transformó en un singular narrador de historias disparatadas que producían instantáneas risas en todos aquellos que se detenían a escucharlas.

Luego, en 1985, ya con una sobresaliente notoriedad en el mundo humorístico alcanzó a pisar el estudio televisivo del inolvidable Juan Carlos Badía y al poco tiempo fue apadrinado por otro grande de los medios, Fernando Bravo.

Con este gran impulso, la carrera artística del popular Gato Peters, como todos lo conocen, no paró de crecer. Hasta en la actualidad muchos lo apunta como el sucesor del enorme Luis Landrisina, aunque él con su humildad asegura: “Luis es único, nosotros sólo hemos aprendido de él, de su escuela”.

Con 20 CD editados, tres libros donde recopila sus desopilantes historias y el premio Carlos de Oro por el mejor unipersonal en la última temporada de Carlos Paz llega este sábado a la noche al escenario del teatro Independencia el cómico más ocurrente de la escena nacional para divertir a los mendocinos. Su llegada se da de la mano de otros grandes del humor local, Los Cumpas.

El espectáculo que desplegará el genial humorista se llama Dichos y hechos, perorata criolla, que incluye un divertidísimo segmento dedicado al papa Francisco que se titula Empapados.

–¿Por qué decidiste hablar del Papa en tu espectáculo?–Porque hago referencia a la euforia y al exitismo con el que los argentinos nos tomamos el tema del Papa. Puntualmente hablo de cómo vamos de un extremo al otro como sociedad. De todas maneras la alegría que genera el Papa es muy sana, aunque por otro lado somos bastante fanáticos.

–¿Dónde está la clave del éxito de tus espectáculos?–Yo cuento historias, a veces en forma de rima y otras veces no. Aunque debo reconocer que nosotros podemos hacer esto porque tuvimos la suerte de que naciera en nuestro suelo un señor que se llama

Luis Landrisina, el más grande y el único. Creo que nosotros hemos aprendido de él, de cómo narró siempre las costumbres de nuestra tierra. Lo que yo hago es recopilar historias que la gente me trae y así

voy agrandando el abrazo para que sea esto cada vez más federal. Creo que esto se trata de compartir y en ese camino pudimos lanzar 20 discos, editar tres libros y hacer casi 200 espectáculos por año. Yo soy sólo un nieto de gringos inmigrantes y trato de reflejar en las historias todo lo que nos pasa.

–¿Y qué busca la gente que te va a ver?–Creo que el humor tiene un ida y vuelta. Cuando las épocas en el país son buenas a la gente le es fácil reírse, pero cuando la cosa viene complicada el público tiene la necesidad de reírse. Al humor mío es fácil de entenderlo, no es nada complicado porque es bien de provincia, armado en el barrio donde yo vivo. Siempre digo que yo voy mostrando fotos y busco que antes que nos encontremos en la risa nos encontremos en esas postales que describo. Allí es donde cuento cómo eran los baños antes, cómo era la casa de la abuela y cómo son departamentos ahora. Con eso la gente se siente identificada. No necesito más que la gente se encuentre en la narración de mis historias. Entones es ahí donde me siento bien pago.

–¿Ya estás preparando un nuevo espectáculo?–Sí, ya lo tengo escrito y más adelante lo pondremos en escena. Seguramente se llamará Cuentagato. Viste que hay un Cantaniños, bueno ahora nosotros vamos a tener nuestra Cuentagato. Lo hago para que todos se diviertan, esa es la finalidad de mis espectáculos y por suerte parece que la gente me quiere ver.

–¿Qué generan tus historias en la gente que te va a ver?–Se le despiertan imágenes que tienen— guardadas en el alma. Para mí no está mal que la gente se emocione con humoristas y estoy tratando todo el tiempo de que la gente se emocione por medio de mis

historias para que puede encontrar una risa que le nazca de lo más profundo de su ser. Creo que la gente no me ve como un artista, me ve como tipo del pueblo que estudió veterinaria y que luego fue  armando su camino.

–¿Crees que el humor es sanador en la gente?–Sí, totalmente. Por algo Dios dispuso que el único animal del planeta Tierra que se ríe es el hombre. Creo que el humor necesita de la inteligencia, el humor ayuda a ejercitar un montón de cosas. Yo no soy un tipo de risa fácil, pero sí de buen humor. Toda mi vida les estuve buscando el lado positivo a las cosas y de lo dramático se puede hacer humor. Hace poco recibí un correo electrónico en el que me cuentan que en grupo de autoayuda para enfermos terminales ponen mis discos para reírse. Y a una de esas personas, que falleció de cáncer, le voy a dedicar mañana mi espectáculo.

Los Cumpas mostrarán su “manso trabajo”

El dúo humorístico de mayor trascendencia en el suelo local, Los Cumpas, es el autor intelectual del espectáculo de esta noche, que contará con el número sobresaliente del Gato Peters.

Oscar y Franklin Henríquez presentarán su nuevo show, titulado Manso laburo... hacer reír. “Le pusimos de esta manera porque cada vez que nos preguntaban en qué trabajábamos nos decían: ‘Manso laburo el de ustedes’. Igualmente arriba del escenario vamos mezclando lo que nosotros hacemos con lo que hace el monstruo del humor nacional, el Gato Peters”, asegura Franklin y al mismo tiempo Oscar resalta: “Luego de 38 años de trayectoria somos los más viejos en todo. Sin saber arrancamos haciendo lo que hoy se llama stand up. Y por suerte lo podemos seguir haciendo porque la gente nospide en todos lados”.

Cuándo: sábado, a las 21.50Dónde: en el teatro Independencia (Chile y Espejo, Ciudad)

Entradas: $100, $140 y $170