Juan Carlos Copes y María Nieves. Documental sobre sus vidas y su arte.

"Fuimos la pareja del tango del siglo XX"

Por UNO

Podría decirse que Juan Carlos Copes y María Nieves son al tango lo que Coco Chanel a la moda, un referente capaz de desatar la "tangomanía" en Broadway y seducir al mundo por sus ganchos y movimientos, que ahora guían una película documental, Un tango más (del director Germán Kral), que narra su historia profesional desde lo personal y que está logrando una excelente recepción en los países en que se está proyectando. En la Argentina se estrenó en diciembre pasado.

"No va a haber jamás una pareja de tango como la nuestra y yo creo que fuimos la pareja del siglo XX y del XXI también".

Así de contundente arranca la bailarina en la película documental de coproducción argentino-alemana que relata la trepidante carrera profesional de Juan Carlos Copes, de 84 años, y María Nieves, de 81, marcada por los constantes vaivenes de la relación sentimental de la pareja, a través de los testimonios de sus protagonistas.

Procedente de una familia extremadamente pobre de emigrantes gallegos, María Nieves Rego sintió la llamada del tango con solo cuatro años, cuando agarrada a una escoba bailaba al ritmo del 2x4 en la soledad de su hogar en Buenos Aires.

Ni ella ni Copes sabían bailar, ni pudieron ir a una academia para aprender este arte que forma parte del ADN argentino, pues en su época, "no existían", asegura la artista.

Empezaron bailando en las milongas de barrio, "la alegría de los pobres" matiza la estrella tanguera; sobrevivieron a la llegada de Elvis Presley y del rock, y lograron hacerse un hueco y un nombre en los escenarios del mundo sin más respaldo que el de algún empresario gallego que les habría las puertas de su escenario en la noche norteamericana cuando sólo viajaban con una maleta cargada de sueños.

Para María Nieves, Copes era "un carrito" al principio y "se dedicaba a pisar a las chicas", detalló con una profunda sonrisa y ojos de añoranza.

"Encontré mi Stradivarius", reza Copes en el filme sobre su pareja en los escenarios y con quien luchó por "hacer del tango como el jazz en Estados Unidos: algo grande".

Al cariño y los recuerdos de los años compartidos se suma también el rencor e incluso el odio que surgió entre la pareja tras su separación, después de que Copes rehiciera su vida junto a otra mujer y tuviese una hija. Pese a todo, "el amor al tango" les permitió seguir.

"Yo soy muy auténtica. Si tengo que putear, puteo", asegura la artista, quien no ha dudado en mostrarse tajante ante la actitud de su ex compañero de vida y milongas, con quien logró conquistar a medio mundo durante más de 50 años, pero quien también -confiesa- hirió profundamente su orgullo femenino.

Para María Nieves "se puede separar lo físico de lo artístico", por lo que a pesar de sus diferencias, e incluso sin dirigirse la palabra, lograron seguir bailando juntos y explotando sus ganchos sobre una mesa chica, uno de los espectáculos que enamoró al público internacional.

Fuente: Efe

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Juntos. Fueron pareja artística y en la vida real. Tras separarse, siguieron bailando, aún sin hablarse.
Juntos. Fueron pareja artística y en la vida real. Tras separarse, siguieron bailando, aún sin hablarse.

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