La banda de Dave Grohl tocó por primera vez en Argentina el martes y dejó éxtasis al público. Cerraron la primera noche del Quilmes Rock

Foo Fighters demostró su grandeza en River Plate con un espectáculo demoledor

Por UNO

Por Selva Florencia Manzur, enviada especial de Diario UNO

“Les pido disculpas por haber tenido que esperar 17 años para ver a los Foo Fighters. Deberíamos volver pronto”, aseguró Dave Grohl promediando casi el final del demoledor set que su banda ofreció el martes, en River. Fue en el cierre de la primera jornada del Quilmes Rock 2012. Joan Jett, Crosses, Band of Horses y MGMT tocaron durante la tarde.

Esas disculpas que ofreció a los más de 25.000 presentes el ex baterista de Nirvana sirvieron para terminar de sellar la conexión que había iniciado con ellos minutos después de las 21, cuando salieron a escena. Este fue el primer show de la banda en Argentina.

Aunque el estadio no estaba lleno y se notaban grandes espacios vacíos en las gradas, especialmente en la Platea General Sivori, el fervor del público no se hizo esperar. Esa fue una de las primera cosas que el líder destacó de los argentinos: “¡Son ruidosos!”

Que no hayan llenado el estadio, tuvo más que ver con las caras entradas, el gasto económico que muchos tuvieron con los shows de Roger Waters y la competencia que les presentó Lollapalooza, en Chile, el fin de semana pasado, que con su poderío como banda convocante.

El quinteto ofreció como primeras muestras de su rock: Bridge Burning, Rope, The pretender, Hero y Learn to fly. Luego, siguieron con White Limo, canción de su último disco, Wasting Light.

Quienes conocen a la banda, saben que sus toques son largos – de más de dos horas, como éste - y que las interlocuciones de Grohl siempre son graciosas. Sin embargo, hay algo en la manera de expresarse del cantante que hace que eso siempre se vea genuino y no acartonado, como le pasa a tantos otros músicos.

Hoy en día, Grohl es capaz de controlar a una masa de miles de personas como nadie más sabe hacerlo. No sólo les brinda canciones, para agotar sus pulmones, y música, para saltar sin parar, sino que también los entretiene y les da su lugar, cuando les pide que canten y les hace preguntas. Y aún más importante: espera las respuestas, los escucha.

Como vienen haciendo en sus últimas giras, el baterista, Taylor Hawkins, interpretó Cold day in the sun e interactúo con el público con el mismo juego vocal que usó el difunto cantante de Queen, Freddie Mercury, años atrás en el estadio Wembley, de Londres. Un cover de The Ramones y cantar Bad reputation a dúo con Joan Jett fueron otros de los recuerdos que dejaron en el primero de sus dos shows en el país.

Incluir This is a call fue ideal para los fanáticos que los siguen desde sus inicios. “Saben, yo me acuerdo de haber venido aquí hace 20 años, viven en un lugar hermoso”, contó el rockero casi al final y enfrentó así el gran mito que fue el recital de Nirvana en Argentina en 1992.

Los Foo Fighters, que también está formada por Nate Mendel, Chris Shiflett y Pat Smear, demostraron que en vivo su rock es demoledor y que la voz de su cantante es tan potente y real que hace delirar a todo público por igual: desde Estados Unidos a la Argentina pasando por Europa y Australia. Los alaridos de Grohl seguirán resonando en los oídos de muchos por varios días.

El festival siguió el miércoles con Massacre, TV On The Radio, Cage The Elephant y Arctic Monkeys y, de nuevo, cerraron los grandiosos Foo Fighters.

La previa

Las puertas del estadio se abrieron cerca de las 15 y la banda de Ciro Pertusi, Jauría, fue la encargada de abrir el festival. A las 16.24, una de las grandes soberanas del rock subió a escena: Joan Jett.

Su inconfundible pelo negro y sus bien llevados 54 años fueron suficientes para saber que allí, en ese pedazo de tierra porteña que es la cancha de River, tocaría una leyenda del rock. Y aunque el propio Dave Grohl la definió, más tarde, como su “héroe”, fueron sólo unos cientos de personas las que llegaron temprano para ver su set. Una verdadera lástima.

Crosses, grupo del ex Deftones Chino Moreno, dio un set prolijo, pero demasiado oscuro para el ánimo que un festival de rock, de este tipo, tiene que promover. De todas formas, la gente los acompañó en algunas de sus canciones y fueron muy aplaudidos.

Band of horses, que subió a escena pasadas las 18, ofreció un show brillante y dejó en claro que será una banda digna de llenar estadios cuando hayan adquirido más madurez. Hace apenas siete años editaron su primer disco oficial, Everything all the time.

Debut en estadio para MGMT

Antes del acto central, el dúo MGMT trajo su mezcla de rock, ambient e indie y trató de ganarse, de a poco, al público. “Hola Argentina, esta es nuestra primera vez en un estadio”, dijeron. Esta es la segunda vez que tocan en el país, la primera fue en Mar del Plata.

Claro que fueron sus grandes hits Kids y Time to pretend, los únicos que los ayudaron a movilizar al público. Sin embargo, demostraron entusiasmo y garra sobre el escenario, sin mencionar que algunos de sus solos de guitarra fueron magistrales. Una gran banda, pero para escuchar en un teatro.

Video aficionado subido por "inconcertsworld2"

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