Fiesta, vigencia y cátedra de ritmo: Los Fabulosos Cadillacs celebraron sus 40 años en Mendoza

Un show potente, equilibrado, profesional y emocionante ofrecieron Los Fabulosos en nuestra provincia.

Editado por Gonzalo Ponce
ponce.gonzalo@diariouno.com.ar

La noche del sábado 19 de septiembre no fue una cita más para la agenda cultural mendocina. El imponente Teatro Griego Frank Romero Day se vistió de gala popular para recibir a Los Fabulosos Cadillacs en el marco de la celebración por sus cuatro décadas de trayectoria. Ante un marco multitudinario -aproximadamente unas 15 mil personas-, la legendaria banda porteña ofreció una verdadera lección de solvencia, mística y sonido.

A las 21:40, el grupo pisó el escenario y desató una descarga de energía que se extendió durante exactas dos horas. Desde los primeros acordes quedó en evidencia el estado actual del combo: una aplanadora sonora, ajustada al milímetro y con una prolijidad instrumental que demuestra por qué siguen estando en la cima del rock latinoamericano. La noche abrió con "Intro SRF astral" del disco solista "Tuli", de Flavio Cianciarulo para pegarlo con "El genio del dub" y desatar la fiesta desde el principio.

Los Cádillacs fueron una aplanadora en el Frank romero Day.

La selección del setlist fue sencillamente irreprochable. A lo largo del show, la banda propuso un viaje exhaustivo por sus 40 años de historia, dosificando con inteligencia los himnos intergeneracionales y las composiciones más finas de su discografía.

Entre las cumbres de la velada, el público estalló temprano con la potente versión de "Mi novia se cayó en un pozo ciego", "Manuel Santillán, el león" tema que fue recibido con una ovación cerrada y cantado a grito emocionado por todo el teatro griego, "Carmela", "La vida y "Demasiada presión".

Luego vino la calma con "CJ" (tema dedicado a la esposa de Vicentico, Valeria Bertuccelli y sus grandes cejas), "Calaveras y diablitos", "Piazzola" y "Los condenaditos", todas canciones para que, musicalmente, los Fabulosos 9 se pavonearan musicalmente sobre el escenario.

El baile volvió con la versión cumbia villera de "Padre Nuestro", "V Centenario", la tremenda canción "Contrabando de amor" y una joyita de regalo para los verdaderos fanáticos de los Cádillacs: "Saco azul" -perteneciente al emblemático disco Rey Azúcar (1995)-.

Los Cádillacs dieron cátedra de sonido y ritmo.

El resto del show fue todo un set de himnos fabulosos: "Siguiendo la Luna" (Mashapeado con Kaya, de Sumo), "Carnaval toda la vida", "Mal bicho", "El satánico Dr. Cádillac", "Matador", la preciosa "Número 2 en tu lista" y "Vasos vacíos".

En el plano estrictamente musical, la banda dio una auténtica cátedra de lo que significa sonar bien en un espacio abierto de grandes dimensiones. La voz de Vicentico lució intacta, conservando el mismo registro, tono y carisma de hace cuatro décadas. A su lado, la columna vertebral del grupo, Flavio Cianciarulo, ofreció una actuación sobresaliente: su bajo sonó profundo, potente y con un groove aplastante que marcó el pulso furioso de la noche. Los vientos comandados por Sergio Rotman, la guitarra de Florián, el teclado de Siperman y el ritmo marcado por batería y percusión hicieron el resto. La foto del fallecido Toto Rotblat acompañó a la banda en medio del escenario durante todo el show.

Para el cierre, como no podía ser de otra manera, llegó el clímax absoluto con "Yo no me sentaría en tu mesa", cantado por Cianciarulo luciendo máscara de lucha libre mexicana. Convertido desde hace años en un auténtico himno intergeneracional y en una declaración de principios, el tema transformó al Frank Romero Day en un solo coro unificado que se prolongó incluso cuando la canción había terminado.

Vicentico y Flavio en un pasaje del recital que los Cádillacs dieron en el Frank Romero Day.

Los Fabulosos Cadillacs pasaron por Mendoza y dejaron en claro que los 40 años no son una pesada carga nostálgica, sino la confirmación de una vigencia envidiable, apuntalada por el sonido impecable y la energía de sus shows, No somos conscientes de que tal vez vimos a la última gran banda argentina que sigue junta después de 4 décadas.

En pocas palabras

  • Los Fabulosos Cadillacs: celebraron 40 años con un show potente y emotivo en Mendoza ante 15 mil personas.
  • Recorrido por su historia: la banda repasó éxitos intergeneracionales y joyas discográficas, demostrando solvencia y mística.
  • Vigencia intacta: A pesar de sus 40 años, los Cádillacs ofrecieron un sonido impecable y energía, confirmando su lugar en el rock latinoamericano.
Resumen generado por Thinkindot AI

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