Soledad Pastorutti es una de las artistas más importantes del folclore nacional y estará en Mendoza presentando su nuevo trabajo en tres ocasiones. Primero será este sábado en el Festival de la Libertad, en Las Heras; mañana en el Festival de La Paz; y el sábado 2 de febrero en Rivadavia Canta al País.
La Sole se mostró muy contenta porque “Mendoza siempre es un destino para el verano, nunca falla” y habló en exclusiva con Diario UNO. La artista contó cómo vive su actualidad, opinó sobre el feminismo y explicó cómo se ha desarrollado su último éxito “La Gringa”.
-¿Qué recuerdos tenés de Mendoza?
-Cuando era muy chica fui a Mendoza, con 10 años. Jugaba al tenis y nos llevaron a San Rafael y conocí Las Leñas. Fue maravilloso porque no habíamos salido nunca y poder viajar era algo muy lindo. Después al tiempito volví porque mi papá era delegado de la Fiesta nacional de la Soja y viajamos en familia. Antes no era tan fácil viajar. También conocí el Puente del Inca con unas amigas y fui a tratar de esquiar, no sé y me cuesta, pero lo intentamos (risas).
-Ahora el ciclo de la vida te trae a vos con tus hijas…
-Tengo la fantasía de, más allá de la gira, hacer algún viaje en motorhome por el país. Uno pasa cerca pero no los conoce en profundidad.
-¿Es difícil tomarse vacaciones ahora que sos “La Sole”?
-Cuando no era "La Sole" vacacionar era una vez por año por lo económico. Después, cuando me hice conocida, era porque no tenía tiempo. Ahora tengo unos 15 días en marzo o por esa fecha, pero generalmente nos vamos afuera para descansar realmente. Mendoza es una materia pendiente en ese sentido. Aprovecho ahora que me acompañan, porque, por ejemplo, la más grande de mi hijas que tiene 8 años va haciendo otros planes.
-Para los artistas enero es muy movido…
-No soy de los artistas que dice "bueno, vamos a hacer la gira en el verano y listo". Es muy difícil cambiar y renovarse, sobre todo en los festivales en donde uno es un invitado. Pero de a poquito vamos logrando algo diferente. Por suerte en Jesús María nos fue muy bien. al igual que en el chamamé en donde cambiamos los repertorios. En los dos lugares nos fue de maravilla artísticamente que es algo que me importa mucho.
-¿Cómo has vivido la repercusión de “La Gringa”?
-Las cosas son un éxito cuando a mí me llegan mensajes sin que los busque y acá pasó. Estoy feliz porque apareció esta canción que es una luz. Carlos Vives me devolvió esta alegría y arrancar los festivales con este tema es una bendición. Tenía muchas expectativas y quería arrancar el año de esta manera.
-Encontraste nuevos sonidos en este tema…
-La idea es encontrar una fusión equilibrada entre distintos ritmos que nos representan a los sudamericanos. Tenemos esa idea con Carlos. Somos Sudamérica y hay tratar de hacer fuerza por nuestra música.
-¿Cómo nació esta canción?
-Te soy sincera estábamos trabajando otros temas con Carlos, pero no los hemos podido terminar. Un tema de esos iba a ser el tema de punta, pero un día me desperté y se me ocurrió esto de La Gringa. Le llamé y le dije “tengo esto”. Me mandó un patrón percutiendo y cantando “aunque a mi piel la adora el sol de mi bandera, a mí me dicen la gringa de Santa fe”. Fue tan rápido como llegó a su fin y cómo se armó que fue la primera que terminamos.
-En la letra hablas mucho de tu familia…
-Lo que intentamos con el acordeón era mostrar ese sonido de mi bisabuela que llegó desde Italia. Yo soy ese "cocoliche" de orígenes, entonces quería mostrarlo (risas). Yo cantaba folclore y la gente decía “¿qué hace esta gringa cantando folclore con este poncho?”. Entonces, me gustó la idea de hablar de mi bisabuela que era la única que alguna vez cantó de mi familia.
-¿Qué ha cambiado de aquella “Gringa” que empezó a la actual?
-Hubo un contexto diferente cuando me inicié que ahora. Ahora cambió mucho la sociedad y la manera de pensar en la vida.
-¿Cómo has vivido el feminismo en la música?
-Mi familia tiene mucho de matriarcado. Por suerte, hoy estamos viviendo un momento muy especial. El lugar dentro del género, cuando es merecido, lo puede ocupar cualquiera aunque hay una preponderancia de varones.




