En una entrevista con la revista Noticias la famosa maestra jardinera Adriana Szusterman, quien se hizo conocida en el mundo infantil con sus canciones, contó por qué ya no puede incluir en sus shows a "El sapo Pepe".
El sapo de la discordia

La docente de 44 años reconoció que desde hace dos años no puede cantar más ese ya popular tema musical porque "la autora, Analía Mabel García, me lo prohibió. Jamás dije que fuera yo la autora de la canción. Ella no la había registrado, pero cuando yo hice famoso el tema apareció, me lo prohibió y puso a sus tres hijas en el teatro de acá a tres cuadras a cantar con "El sapo Pepe".
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Al principio, Adriana se sirvió de los éxitos de Xuxa y Gaby Fofó y Miliki. "Comencé en el Paseo La Plaza, me compraron la idea de un espectáculo. Cuando pisé por primera vez el escenario, me di cuenta de que era donde había querido estar siempre. Y por eso mi marido, que hasta entonces era comerciante, ahora es mi productor", contó, y reveló cómo comenzó todo: "Como las maestras sacamos recursos de donde sea, yo tocaba la guitarra y la flauta y cantaba. A pedido de los papás comencé a grabar las canciones, y como desde chiquita fui muy, pero muy perseverante, le contaba a cada papá el proyecto de hacer un CD".
-¿Cuándo comenzó el “fenómeno Adriana”?- Hace quince años, en el jardín Amapola, Como las maestras sacamos recursos de donde sea, yo tocaba la guitarra y la flauta y cantaba. A pedido de los papás comencé a grabar las canciones, y como desde chiquita fui muy, pero muy perseverante, le contaba a cada papá el proyecto de hacer un CD. Hasta que me topé con uno, que tenía un amigo en una discográfica. Así surgió Amapola I, II y III. Llegamos a ser disco de oro, 200.000 discos vendidos, una locura.
-¿Esas canciones eran suyas? - No. Recién para el tercer disco me largué a escribir. Antes compilaba todo lo que se escuchaba en los jardines. Había cosas de Ruidos y ruiditos, Xuxa, Gaby Fofó y Miliki, cosas así. Pero quería versionarlos a mi manera, porque la música para niños no tiene por qué sonar a cajita de música. Un niño puede escuchar un saxo, una guitarra o una batería.
-¿Y cómo llegó al teatro?-Es que yo siempre “jugué a”. Jugué a la maestra, juego a la cantante. Siento, como dice una de mis canciones “que la vida es un juego y vale la pena jugar por jugar”. Estudié comedia musical con Ricky Pashkus, teatro con Héctor Presas, de todo. Tengo una formación artística, además de la pedagógica.
Fuente: Perfil.com